“Creo más en la sociedad civil que en las administraciones públicas”

Antonio Corbí, párroco de la iglesia de San Nicolás

Antonio Corbí es el párroco de la Iglesia de San Nicolás, templo que ha visto cómo se transformaba todo tras la recuperación del edificio realizada por la Fundación Hortensia Herrero y de la que se cumplen dos años en febrero. Más de 180.000 personas visitan cada año la iglesia interesadas por su deslumbrante patrimonio cultural.

En febrero se cumplen dos años de la recuperación de los frescos de la bóveda y su restauración integral. ¿Hay un antes y un después de esta actuación?

Indudablemente. El templo antes, si bien era objeto de visitas por parte de fieles los lunes, el resto de la semana estaba cerrado. No era un lugar atractivo, era una ruina venerable, pero una ruina. Vacío y sucio. La restauración lo ha convertido en un lugar que atrae la atención de muchos visitantes: hoy San Nicolás es de visita obligada para cualquiera que quiera conocer Valencia en sus mejores monumentos. Ha aumentado también el número de fieles. Todo ha mejorado sustancialmente. Se pueden hacer cosas que antes no.

¿Como por ejemplo?

Toda la obra social que se hace desde la parroquia de San Nicolás de atención a personas sin techo. A través de la Ciudad de la Esperanza acogemos a personas sin techo y atendemos a niños en riesgo de exclusión social en el colegio de Nuestra Señora de los Desamparados de Nazaret. Antes eso no lo podíamos hacer.

¿Tienen un balance de visitantes?

Unas 180.000 personas visitan cada año San Nicolás, contando solo la parte cultural, no la religiosa. Distinguen la visita turística de la religiosa… Digamos que eso es lo que más ha costado. En el momento que se hace la restauración se abre un nuevo periodo en las visitas. Una bóveda de más de 1.800 metros cuadrados que sale en un montón de documentales es un lugar muy atractivo para visitar, la bautizan “la capilla Sixtina valenciana” y todo el mundo quiere verla. Empieza entonces a llegar gente de forma desmedida. Cada día entraban mil doscientas personas. Eso había que canalizarlo para poder hacerlo compatible con el culto. Se contrata entonces una empresa que gestione ese flujo de gente. La visita se torna de calidad con una audioguía, incluida en el precio de la entrada, que explica y detalla todas las curiosidades de las pinturas de una forma muy completa. Se aplican las nuevas tecnologías a una comunicación turística… todo el que entra tiene un relato. Colaboramos con Turismo Valencia para canalizar ese interés de los visitantes. Ahora mismo hay 14 personas trabajando en ese servicio turístico que ofrece San Nicolás. Lo que más costó fue separar visita cultural de visita de culto.

¿Tienen controlado si el visitante valenciano ha redescubierto San Nicolás? ¿La visitan más?

Sí, pero de la siguiente forma. Tú eres valenciana y de repente vienen unos amigos de Madrid y es cuando acudes a San Nicolás. El valenciano que conoce ya el templo está tan satisfecho que trae a sus amigos a verlo. Con el producto aciertas. Estamos dentro de ese circuito del centro, junto a la Catedral y La Lonja. San Nicolás es visita cultural premium. Hemos sacado el carnet de Amigos de San Nicolás para todas aquellas personas que “repiten” visita. La restauración es un hito técnico y económico.

¿Cómo ve la labor de mecenazgo con respecto al arte eclesiástico?

Con La Luz de las Imágenes (fundación pública que recuperaba bienes eclesiásticos) se restauró el campanario, pero nada más. Yo creo que es bueno que sea una fundación privada la que haya hecho el trabajo. Es mejor así incluso, creo más en la sociedad civil que en las administraciones públicas. La Fundación Hortensia Herrero tiene una sensibilidad especial hacia el patrimonio cultural valenciano. Atendiendo a esa demanda se fijó en este edificio.

¿Cómo nace la atención de dicha Fundación en San Nicolás?

Eso tiene que ver con lo que es San Nicolás como lugar espiritual vinculado a momentos familiares muy singulares. El matrimonio de los padres, el nacimiento de los hijos… eso vincula a una persona con San Nicolás para siempre.

¿Se siguen pautas de conservación de las pinturas tras su restauración?

Hay instalados unos sensores que miden la humedad y la situación ambiental del edificio. Esas mediciones llegan a la Universidad Politécnica y allí hacen un seguimiento. Las patologías del edificio están corregidas y la ventilación es correcta, los problemas de humedad, por tanto, disminuyen. Con Pilar Roig, jefa de la restauración, se trabaja en un protocolo de control y mantenimiento.

¿Cómo se gestiona el pago de la entrada?

El cánon lo utilizamos para el mantenimiento del templo, para la obra social y para pagar a la gente que trabaja aquí. Un porcentaje muy alto de la entrada se destina a la obra social de San Nicolás, que antes no existía.

Cuéntenos qué actividades culturales desarrollan en la iglesia.

Tenemos un proyecto musical importante, contamos con una organista profesional, Atsuko Takano, una mujer japonesa formada en Alemania y Holanda, que fue la organista de la Orquesta de RTVE. Hacemos conciertos relacionados con los diferentes momentos litúrgicos del año y tienen muy buena acogida. Además ofrecemos la posibilidad de una entrada conjunta de San Nicolás y el Museo del Arte Mayor de la Seda. Ofrecemos un turismo cultural de calidad.

Valencia City
Valencia City

El pulso de la ciudad

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.