La reseña de R. Ballester Añón: «Psicodélica. Un tiempo alucinante»

La novela de Juan Lagardera es, en cierto modo, un gigantesco reportaje ficcionado

Freud, padre de psicoanálisis.

ACERCA DE UN PISO EN PINTOR LÓPEZ

Psicodelia. Los años alucinantes es la primera novela publicada de Juan Lagardera. La acción discurre en Turiápolis (no es difícil identificarla con la ciudad de Valencia), durante los años 70 del pasado siglo. Una pandemia tiene sus inconvenientes, pero también propicia —forzoso aislamiento y enrarecimiento del tiempo social— en otras cosas, la producción de buena literatura. Es el caso del libro que nos ocupa.

Un culto y buen padre de familia fallece; un espléndido piso en la calle pintor López de la mencionada Turiápolis, queda a disposición de un grupo de adolescentes o gentes en su primera juventud; esto tiene lugar en tiempos de abruptos cambios sociales.

El relato se adecua bien a la tradición de dos géneros ilustres: la novela formativa y la autobiografía.

El narrador —y personaje central— observa lo que sucede dentro de sí; pero, sobre todo, lo que pasa fuera. Es un observador nato y, en consecuencia, tendencialmente discreto.

¿Qué pasa fuera? Un momento histórico de conductas amorosas menos codificadas –o que tratan de serlo–, de apasionadas militancias de grupúsculos clandestinos opuestos al Antiguo Régimen, del nuevo orbe –entre litúrgico y delincuencial– de los psicotrópicos recién llegados, de la voladura del canon estético tradicional, del rock and roll, la literatura experimental, la irrupción perturbadora del ready made

El ambiente que se respira en el piso de Pintor López es, manteniendo las proporciones, una versión vernácula, de la intrigante Factoria de Andy Warhol en el Nueva York de aquellos años. Una diferencia curiosa, entre otras: Warhol y su entorno habilitan como forma de privacidad artística un vacío espacio público (una vieja fábrica); en el relato de Lagardera se recorre el camino inverso: la privacidad de una familia burguesa se transforma en una factoría experimental, de vocación pública, o al menos para cierto público. La irrupción mundial de la cultura pop tuvo en la ciudad de Valencia pues, aclimataciones y peculiaridades. 

Este libro tendrá, al menos, dos tipos de lectores: quienes pertenecen aproximadamente a la generación del autor y lo leerán con una complicidad gustosa, y otros. Estos últimos, para saborearla deberán acopiarse de informaciones que, en muchos casos, ni son previas y ni son obvias.

La novela de Lagardera es, en cierto modo, un gigantesco reportaje ficcionado, que retoma algunos de los procedimientos del denominado, en aquel decenio, Nuevo Periodismo. Periodismo fuertemente subjetivo. Eso se advierte en la mezcla libérrima de personaje reales y ficticios.

Para confeccionar este abigarrado fresco de una generación y una ciudad, nuestro autor estaba especialmente capacitado. Su solvencia periodística, su formación historiográfica, su apetito, digamos orteguiano, por asuntos y disciplinas del más variado cariz (política, arte contemporáneo, gastronomía, fútbol, literatura, urbanismo…) le convierten en un testigo fiable (acéptenme el símil forense) para contar lo que sucedía en aquellos años. Y como apostilla en el hermoso y desconcertante epílogo de este libro, hacerlo antes de que se esfume la propia memoria.

Título: Psicodélica. Un tiempo alucinante
Autor: Juan Lagardera
Editorial: Contrabando
Páginas: 194. Pvp: 15€ 
(Lea la crónica de la presentación aquí)
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