«Migrats (en breu)» arranca su tercera edición en el Centre del Carme y el Espacio Inestable

El ciclo de danza contemporánea de piezas breves, Migrats (en breu), coorganizado por Espacio Inestable y el Centre del Carme Cultura Contemporània, se celebra por tercer año consecutivo con una programación de dos semanas en ambos espacios. Del 13 al 24 de noviembre, una veintena de creadores y creadoras, en su gran mayoría procedentes de València, mostrarán sus últimos trabajos en una programación amplia y diversa.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha presentado el ciclo acompañado por Jacobo Pallarés, codirector de Proyecto Inestable, Tatiana Clavel, profesora del Conservatorio Profesional de Danza de València, y María Tamarit, coreógrafa.

Pérez Pont ha señalado que “el ciclo Migrats, que cumple su tercera edición, fue una de las primeras apuestas del Centre del Carme por apoyar la danza contemporánea, dando visibilidad a sus creadores. A partir de ahí, diferentes festivales de artes escénicas han consolidado su presencia en el centro de arte, gracias a lo cual hemos podido disfrutar recientemente de Circuito Bucles, o también a través de las residencias ‘Graners de Creació’, apoyando la producción artística, generando oportunidades y fomentando el acceso al espacio público de los y las artistas en contacto con la ciudadanía”.

El director del Centre del Carme ha recordado “la capacidad comunicadora del arte para conectar con los públicos en un formato de piezas breves que, repartidas por los diferentes claustros y salas del Centre del Carme, convierten el centro en lugar de creación y de intercambio donde creadores y público forman parte de una misma acción participativa y enriquecedora” y ha añadido que “con estas y con otras propuestas, desde el Centre del Carme y desde el Consorci de Museus estamos trabajando para contribuir a la creación de un sector artístico fuerte en territorio valenciano que evite la huida de nuestros creadores”.

Desde sus inicios, el objetivo de Migrats reside en generar un contexto que dé visibilidad a coreógrafos y coreógrafas del territorio que han emigrado a otros países bien para continuar formándose o bien para desarrollar su actividad profesional en el extranjero, sobre todo en el ámbito europeo. A lo largo de las tres ediciones, la etiqueta de ‘migrados’ que se otorga a los participantes ha ido transformándose para acabar teniendo, a día de hoy, un sentido más amplio: desde artistas valencianos de mayor recorrido que residen y trabajan en el extranjero hasta artistas emergentes valencianos que son susceptibles de emigrar a otros países en un futuro próximo. Desde la organización hay una clara apuesta por el diálogo y la retroalimentación en forma, contenido y referentes entre estos dos perfiles.

Encontramos en esta tercera edición una programación marcada por la preocupación sobre cuestiones sociales y ontológicas de plena actualidad, como pueden ser las percepciones hegemónicas de la realidad, el cuestionamiento de y sobre la identidad, o la visibilización de temas como la sexualidad y la enfermedad. En lo que atañe a la percepción, encontramos el trabajo de la ya veterana en el ciclo Lucía Jaén, desde Dinamarca, que se pregunta sobre los límites y las tensiones entre el sujeto y el objeto, lo humano y lo no humano en el mundo natural; o el estudio de Dakota Comín, desde Alemania, sobre cómo el cuerpo está condicionado por la vida sobreestimulada y sobreocupada. Planteamientos sobre nuevas corporalidades con la inclusión de las tecnologías de uso cotidiano, como en el caso de I-4, la última creación de la coreógrafa Julia Zac.

Pensamientos en torno a la identidad, sobre todo vinculados al feminismo y a la acción política, los encontramos también muy presentes en los trabajos de Sara Blasco (Alemania), en su solo experimental que habla de la sexualidad femenina a partir de un estudio sociológico llevado a cabo por ella misma; Javi Valls, con su pieza ‘Kali’, en la que descubre una rabia ciega hacia la masculinidad tóxica y busca reencontrarse con su feminidad; o Rodrigo Marengo (Chile), que propone el cuerpo como territorio de resistencia y la diversidad como punto de encuentro. Sobre la enfermedad como tabú reflexionan las coreógrafas Paula Serrano (Alemania) y Alicia Cubells (República Checa); la primera, reivindicando el malestar como discurso y visibilizando la enfermedad como proceso creativo; y la segunda, a través de la relación entre el dolor físico y el sentimiento de rechazo, vinculando las heridas a los fantasmas internos.

En definitiva, una programación heterogénea que reivindica la danza como espacio político y generador de discursos en la esfera pública. Comisarían el programa Tatiana Clavel, Rocío Pérez y Santi de la Fuente, profesionales de la danza y profesores de los conservatorios superior y profesional de València. Para ellos, “Migrats es periferia móvil, juventud con maleta siempre lista. Recoge talento emergente pero que tiene mucho recorrido encima. Es una apuesta por la sabiduría que aún no tiene texto de referencia, una celebración por el regreso de quienes se marcharon y un empujón de ánimo para quienes van a hacerlo en breve”.

Para la imagen de esta tercera edición del ciclo se ha contado con la coreógrafa valenciana María Tamarit, premiada con una residencia en Espacio Inestable a partir de su trabajo en la edición del año anterior. Presentará su creación de larga duración, (H)aire, los días 13 y 20 de noviembre a las 20 horas, que propone un diálogo entre el espacio, la música electrónica y la materialidad del cuerpo para distorsionar nuestra percepción e invitarnos a imaginar más allá de lo que se ve.

Las actuaciones podrán verse de miércoles a domingo, del 13 al 24 de noviembre, a las 20.00 horas en Espacio Inestable; y los sábados y domingos a las 12.00 horas en el Centre del Carme Cultura Contemporània; estas últimas, con acceso libre.

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