Negra, como mi alma, es la novela que os recomiendo para leer este verano entre ola y ola, de calor.
La pálida luz de la luna entra por la ventana y mis recuerdos cogen velocidad. Inicio una sucesión de recuerdos, evocaciones de un tiempo que jamás volverá.
Teognis debe ser considerado como el aristócrata en pugna con las nuevas corrientes democráticas que triunfan en la Grecia antigua.
El legado del Café Malvarrosa permanece en la memoria de la intelectualidad valenciana como ejemplo de que la cultura independiente tiene un espacio propio.
En las tardes largas y tediosas del verano me dedico a recorrer los rincones mas simpáticos de la urbe, las calles de mi vida.
Para algunos, Proust es el mayor novelista del siglo XX; para otros, un insufrible diletante que se pierde por los vericuetos de su memoria.
El calor es evocador y este verano selenita, alucinante, en el que su potencia de fuego aplasta contra el asfalto, resulta mas literario que nunca.
Frankie, con sus envíos, me hace viajar a diario a los tiempos jóvenes de la pandilla. Cuatro amigos bachilleres que nos dedicábamos a matar el tiempo pateando la ciudad con nuestras referencias estéticas, musicales y literarias bajo el brazo.
Siempre intento traer libros que nos conmuevan por dentro y que nos dejen con ganas de más libros y de más lectura.
Leer ha marcado mi vida y lo sigue haciendo. Y uno de mis mayores placeres es regalar libros a mis amigos y amigas.
Para los antiguos egipcios, un eclipse no era un espectáculo, sino un mensaje del cosmos, un instante en el que el cielo hablaba y el ser humano debía escuchar.
Cuando en una ocasión le preguntaron a Borges el porqué no escribía novela contestó. “La idea de un libro absoluto de quinientas páginas me parece menos admirable que la de una página perfecta”.
La épica novela del andaluz David Uclés está siendo un milagro de ventas y aceptación por el publico lector.
Se trata de una excelente lectura veraniega con una original estructura narrativa en la que se trenzan tres periodos históricos.
59 años después, la magna obra del cuarteto de Liverpool sigue poseyendo la misma frescura que cuando salió en 1967.
Tres libros para los que el hilo conductor no es necesariamente el amor, o no sólo es el amor, sino una estética común con ediciones cuidadas.

