El pastrami es el protagonista de una comida exclusiva que contó con la colaboración de D.O.P Vinos de Valencia y Ginebra San Andrés.
El restaurante Pope Deli fue ayer punto de encuentro para una comida con menú confeccionado ad hoc a la que acudieron diversos miembros de la asociación gastronómica La Cuchara de Plata. Juan Sancho, responsable de Ultramarinos Pope (Alameda de Valencia y La Eliana) y Pope Deli confeccionó un menú donde el gran protagonismo recayó en el pastrami, producto estrella del local de la Gran Vía Marqués del Turia.

Juan Sancho, responsable de Pope Deli y Pope Ultramarinos
Por parte de la asociación gastronómica, acudieron al evento Ignacio Ballester, Lluís Bertomeu, Antonio Puebla, Fernando Aliño, Carlos Ferrer, Héctor Marín, Julio Simón, Epifanio de Viñaspre, Borja Monzó, Juan Antonio González, Andrés Peralta y Estanislao Puig.
El menú ofrecido para la ocasión consistió en:
Aperitivo con vino blanco; gilda clásica; ensalada de col “Coleslaw” clásica (repollo, zanahoria, manzana y salsa de yogur Pope Deli); patatas smash (minipatata hervida y luego frita con salsa de mostaza y especias); sandwich de pastrami de ternera (pastrami, queso brie, rúcula, tomate, pepinillo y mayonesa de mostaza), “La Ibérica” (pastrami de cerdo ibérico, salsa romescu, cebolla frita, lechuga, tomate y queso machego); kebab pastrami (pastrami, salsa de mango, pico de gallo y queso, envuelto en tortita de maíz). Por último, el postre fue un clásico Babka de chocolate (Granny bakery).
Durante la comida, Juan Sancho ofreció a los asistentes una breve explicación sobe los orígenes e importancia del pastrami en la ciudad de Nueva York, inspiración para el local, donde Katz’s sigue siendo a día de hoy una referencia ineludible.

Jhonatan Velasquez, de la DOP Vinos de Valencia
La comida contó con la colaboración de la D.O.P. Vinos de Valencia, de la mano de Jhonatan Velasquez, experto en catas, quien descorchó varios caldos que maridaron con los platos ofrecidos:
- Clemente y Rubio (blanco de bodega Polo Monleón): uva merseguera, con 4 meses en barrica.
Aroma: El aroma es intenso, complejo, con recuerdo a especias, vainilla, fruta de hueso madura, matices cítricos, a plantas aromáticas y hierbas de monte.
Color: Oro pálido, de aspecto luminoso y cristalino.
Paladar: Sabroso, con cierto cuerpo, untuoso, envolvente, con excelente frescura y largo final de boca.
- El Pantxut (tinto de bodega Can Leandro): uva bonicaire, 8 meses en barrica de roble francés.
Carácter franco, directo, un vino dotado de un carácter muy personal.
- Garnatxa Ancestral (tinto de bodega Daniel Belda): garnacha tintorera, 9 meses en fudre de roble francés.
Muestra un color granate intenso con un ribete de tonalidad más suave, brillante y limpio. En nariz, destaca por sus aromas maduros a ciruela, con un marcado carácter frutal típico de la variedad. El final aromático revela notas de regaliz negro y un potente matiz mineral que evoca suelos graníticos o calcáreos. En boca, el vino presenta una estructura compleja, con un tanino suave y elegante. Su buena acidez eleva el perfil del vino, mientras que el
final es potente y persistente, invitando a saborearlo continuamente.
La comida finalizó con una cata de la ginebra San Andrés, a cargo de su responsable, Andrés Peraita. San Andrés es una ginebra con tonos cítricos, elaborada artesanalmente en la provincia de Valencia. En esta ocasión fue servida en formato gin-tonic, en vaso ancho con tónica Royal Bliss.

Andrés Peraita
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