Septiembre es uno de los meses donde se produce un mayor incremento de la caída del cabello.
Cada año, con la llegada de septiembre, aumentan las consultas de personas preocupadas por una pérdida de cabello más intensa de lo habitual. La duda sobre si se trata de un fenómeno pasajero o de un problema más serio es muy recurrente. Para aclarar esta situación, el doctor Juan Ángel Rodríguez, especialista en tricología de Instituto Médico Ricart (IMR), confirma que la caída estacional existe y responde al propio ciclo biológico del pelo, aunque advierte de la importancia de no dar por sentado que todo se resolverá sin una valoración médica adecuada.

Un proceso biológico que se acentúa tras el verano
Al finalizar la época estival y comenzar el otoño, es habitual que un número mayor de cabellos entren de forma simultánea en fase de caída. En la mayoría de los casos, este proceso es temporal y el pelo vuelve a su ritmo de crecimiento normal pasadas unas semanas. Sin embargo, el principal riesgo de esta caída de temporada es que puede hacer más evidente una alopecia previa que hasta ese momento había pasado desapercibida.
A este ciclo natural del cabello se suman además varios factores que suelen coincidir tras las vacaciones. Como explica el doctor Juan Ángel Rodríguez, la acumulación de radiación solar, los cambios en las rutinas y en la alimentación, el estrés del retorno al trabajo o las alteraciones hormonales influyen de forma directa en la salud capilar. Por ello, raras veces existe una única causa y resulta fundamental analizar el contexto particular de cada persona.

Los errores más habituales ante los primeros signos de caída
Cuando se percibe una pérdida de cabello superior a la habitual, es muy frecuente caer en soluciones improvisadas. Entre las conductas más comunes, el especialista de IMR señala el inicio de tratamientos o suplementos anticaída sin haber determinado previamente qué está ocurriendo en el cuero cabelludo. Del mismo modo, obsesionarse con contar los pelos que se caen en el día a día no aporta información relevante y suele generar una preocupación innecesaria.
Otro fallo habitual es posponer la consulta médica confiando en que el problema desaparecerá por sí solo con el paso de los meses. “Lo verdaderamente determinante no es el número de pelos que caen, sino comprobar si el cabello está perdiendo volumen o grosor y diagnosticar cuál es el motivo real de esa pérdida de densidad”, destaca el doctor Juan Ángel Rodríguez.

La tricoscopia digitalizada: la clave para un diagnóstico preciso
Para evitar diagnósticos imprecisos y seleccionar el abordaje más adecuado, en IMR establecen la tricoscopia digitalizada como el primer paso imprescindible. Esta prueba dermatológica permite examinar el cuero cabelludo y la fibra capilar con un nivel de detalle inaccesible a simple vista, evaluando aspectos clave como la densidad, el grosor del cabello o la presencia de inflamación.
Además, al registrar estas imágenes de forma digital, el equipo médico puede comparar la evolución del paciente de manera objetiva a lo largo del tiempo. Para el doctor Juan Ángel Rodríguez, este análisis previo es indispensable, ya que el tratamiento varía completamente en función de si se trata de un efluvio pasajero, una alopecia androgenética o un problema inflamatorio.

Tratamientos médicos y opciones sin necesidad de cirugía
Una vez identificado el origen del problema, IMR diseña un plan terapéutico personalizado que combina tratamiento médico con procedimientos en consulta de alta precisión. Entre las opciones más utilizadas se encuentra la mesoterapia farmacológica, que aplica principios activos directamente en el cuero cabelludo para fortalecer el cabello y frenar su pérdida, y la mesoterapia plaquetar (PRP), que aprovecha los factores de crecimiento de la propia sangre del paciente para estimular la zona de forma muy bien tolerada.
El especialista de IMR subraya que en la gran mayoría de los casos es posible recuperar la densidad y mejorar la calidad del cabello sin recurrir a la cirugía, siempre que se actúe a tiempo y existan folículos viables. Para situaciones en las que el microinjerto sea la solución indicada, el centro ofrece técnicas avanzadas como el trasplante capilar sin rapado, que permite realizar la intervención manteniendo la longitud del cabello para garantizar la máxima discreción durante el postoperatorio.
Hábitos de cuidado y cuándo acudir al especialista
Aunque el cuidado diario no sustituye a un tratamiento médico cuando existe una patología de base, mantener hábitos saludables ayuda a proteger la salud del cuero cabelludo. Seguir una alimentación equilibrada, asegurar un buen descanso y evitar dietas drásticas o pérdidas bruscas de peso son pautas fundamentales para prevenir episodios de caída intensa.
Como recomendación final, el doctor Juan Ángel Rodríguez aconseja actuar con prudencia y no dejar pasar las señales de alerta. “No hay que asustarse, pero tampoco asumir automáticamente que toda caída es estacional. Si la pérdida se prolonga en el tiempo, se percibe una falta clara de densidad o hay antecedentes familiares de alopecia, lo más adecuado es realizar una valoración médica. Cuanto antes identifiquemos el problema, mayores serán las posibilidades de conservar y recuperar la densidad capilar”, concluye el especialista.
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