Este avance forma parte del proyecto QUANTUMABLE‑2, centrado en la creación de componentes fotónicos basados en luz para aplicaciones tecnológicas de nueva generación.
La Universitat Politècnica de València (UPV) avanza un paso más hacia el futuro de la comunicación y la seguridad digital con el desarrollo de un chip cuántico reconfigurable, un dispositivo que podría revolucionar la manera en que se procesan y protegen los datos.
El proyecto, integrado en el Plan de Comunicación Cuántica de la Comunitat Valenciana, cuenta con la colaboración de la Universitat de València (UV) , la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU-UCH).
Juntas, las cuatro instituciones están impulsando una red de investigación puntera con el objetivo de consolidar a la Comunitat Valenciana como referente nacional e internacional en tecnología cuántica aplicada a ámbitos como las telecomunicaciones, la ciberseguridad o la salud.
El trabajo de QUANTUMABLE‑2 se desarrolla dentro del campo de la fotónica integrada programable, que busca diseñar chips que funcionen con luz y puedan adaptarse a distintas tareas sin necesidad de fabricar un nuevo dispositivo cada vez. Esta línea se basa en una arquitectura desarrollada por el grupo ITEAM-PRL de la UPV, ya transferida a la empresa iPronics Programmable Photonics, ejemplo de cómo la investigación universitaria se traduce en innovación empresarial.
El equipo aborda actualmente uno de los retos más complejos: fabricar y probar los bloques fotónicos que conformarán el futuro chip cuántico. Gran parte del trabajo se centra en conseguir que la luz circule con la mínima pérdida posible, incluso al combinar distintos materiales, y en reducir el tamaño de los componentes para lograr una mayor precisión y eficiencia.
El objetivo de QUANTUMABLE‑2 es ampliar las capacidades de los chips fotónicos actuales para que puedan procesar información cuántica, abriendo así la puerta a nuevos sistemas de comunicación ultra seguros . Las aplicaciones potenciales abarcan desde la ciberseguridad y la transmisión de datos confidenciales hasta infraestructuras tecnológicas críticas en las próximas décadas.
Este proyecto forma parte de un conjunto de una vez iniciativas del Plan de Comunicación Cuántica, con el que la UPV y el resto de universidades valencianas refuerzan su papel estratégico en la transformación tecnológica del país. Con más de 50 años de trayectoria, 28.000 estudiantes, 2.500 investigadores y docentes, y 1.500 profesionales de servicios, la UPV mantiene su compromiso de situar la investigación al servicio del progreso social.
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