A la primera tertulia sobre la historia del barrio, le siguió la presentación del spot y el estreno de sus mesas gastronómicas.
Desde su inauguración, el pasado 8 de noviembre de 2025, Casa Pescadores se ha convertido en uno de los proyectos restauradores más sonados de la ciudad, con un enfoque que rinde homenaje a la tradición marinera, la cocina casera y la cultura de la sobremesa, en primera línea de la playa del Cabanyal. Los datos de asistencia del primer trimestre refuerzan su consolidación, pues hasta finales de enero, un total de 14.000 comensales han pasado por alguno de los tres espacios que conforman el restaurante, impulsado por Grupo Mercabanyal y Jugando con Fuego. Esto no impide que las actividades sigan su curso, pues el restaurante reafirma su vocación como espacio vivo de encuentro, reflexión y preservación del legado gastronómico, con la inauguración de un ciclo de conferencias, tertulias y mesas gastronómicas.
En este contexto, el pasado jueves 29 de enero, Casa Pescadores acogió un coloquio centrado en la historia del Cabanyal y su cocina, en el que participaron los periodistas gastronómicos Vicent Marco y Marina Falcó; el presidente de la Academia de la Gastronomía de la Comunitat Valenciana, Sergio Terol; y el propio anfitrión de la casa, el hostelero José Miralles, socio fundador e impulsor de Casa Pescadores. El encuentro estuvo moderado por el comunicador gastronómico Ferran Salas y reunió a profesionales del sector y prescriptores culturales entre el público, con un papel muy participativo.
Durante el coloquio, Marina Falcó subrayó el papel de la hostelería como herramienta para preservar la identidad culinaria del barrio: “El Cabanyal ha dejado un legado que es cultura, identidad y amor. Que esos platos salten de las casas a los locales hace que se mantengan vivos y que vecinos de otros barrios peregrinen hasta aquí”. En la misma línea, Sergio Terol destacó “esa idiosincrasia que no se encuentra en ningún otro lugar” y recordó que es “la zona que más platos ha sabido exportar”. Vicent Marco puso el foco en la cocina cotidiana y en el carácter hospitalario del barrio: “La sardina de bota con pan y pimientos o con un huevo frito es algo que se hace aquí y en ningún otro sitio. El valenciano es altamente generoso: siempre te van a tratar como si estuvieras en tu casa”.
Por su parte, José Miralles, natural del barrio, donde su familia siempre ha regentado un negocio de hostelería junto a la Playa de la Malvarrosa, apeló a la memoria colectiva: “Recuperar esa manera de comer compartida es hacer que resista la cultura de un país”. Y en este sentido, ensalzó que su equipo de cocina, a pesar de su juventud, se haya preocupado “de entender y respetar toda la historia culinaria del barrio”. A fin de que este legado se siga transmitiendo, los propietarios de Casa Pescadores quieren que las actividades dentro del espacio no se detengan. Así pues, el encuentro sirvió también para la presentación del spot oficial, así como para dar comienzo a un ciclo de mesas gastronómicas, que actúen de espacio de reunión para agentes sociales de todo tipo.
Antes de pasar a esta sobremesa, y tras finalizar la tertulia pública, Casa Pescadores quiso presentar su spot oficial, carta de presentación audiovisual del proyecto. Su director, Arturo Sánchez, explicó el proceso creativo y cómo las imágenes buscan captar el alma del proyecto: el mar, la memoria, el fuego y la vida pausada frente a la orilla. Rodado durante meses, el público pudo disfrutar por primera vez de su proyección.
Redes, brasas y sobremesas eternas
La primera mesa gastronómica de Casa Pescadores, un nuevo formato que nace con la voluntad de generar conversación, intercambio de ideas y reflexión en torno a la cocina tradicional, se celebró en la zona de parrilla, y reunió tanto a agentes del coloquio, como a otros periodistas y agentes del sector. A Ferran Salas, Sergio Terol, Vicent Marco y Marica Falcó, se sumaron la periodista Marta Pascual y el divulgador gastronómico Javier Martínez (Encuinarte), así como José Esteban, también socio del proyecto y al frente del grupo Jugando con Fuego. Todos compartieron una larga tertulia en torno a asuntos de índole gastronómica, pero también cultural, a puerta cerrada y en total intimidad.
La intención del proyecto es que estas mesas gastronómicas se celebren con una periodicidad mensual y que por ellas pasen perfiles diversos —del ámbito cultural, social o deportivo— siempre con un hilo conductor común: la conversación en torno a la cocina del barrio, la tradición culinaria de Poblats Marítims y el legado que sigue vivo en sus mesas. Serán charlas abiertas, donde la cercanía y la confidencialidad actuarán de base. Con esta iniciativa, Casa Pescadores refuerza su posicionamiento como algo más que un restaurante: un espacio donde la gastronomía es punto de encuentro para compartir, reflexionar y celebrar una forma de entender la vida ligada al mar, el gozo y la sobremesa.
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