El restaurante del Cabanyal celebró el pasado miércoles 4 de marzo la mesa gastronómica «Voces del territorio: proveedores agrícolas valencianos».
Casa Pescadores continúa desarrollando su ciclo de mesas gastronómicas mensuales, un formato de conversación en torno a la sobremesa que busca reunir a perfiles diversos del tejido valenciano para reflexionar sobre gastronomía, territorio y cultura. En esta ocasión, el espacio del Cabanyal acogió la charla “Voces del territorio: proveedores agrícolas valencianos”, centrada en el papel de los productores locales en la construcción de una cocina con identidad.
La conversación estuvo moderada por el comunicador gastronómico Ferran Salas y reunió a cuatro invitados vinculados al sector agrícola valenciano: Enric Navarro, agricultor e ingeniero agrónomo al frente del proyecto Terra i Xufa; Alba Cebrián, impulsora de Malaerba; Carlos García, agricultor y proveedor de Chelva; y Nando Durà, productor de arroz, cítricos y kakis y divulgador del mundo agrario.
Durante el encuentro, los participantes compartieron sus experiencias en torno a la recuperación de saberes agrícolas tradicionales, el acceso a la tierra y la necesidad de reforzar el vínculo entre campo y cocina. También abordaron algunos de los retos actuales del sector, como la dificultad para garantizar el relevo generacional o la viabilidad de los pequeños proyectos agrícolas.
En este sentido, Enric Navarro, impulsor de Terra i Xufa, reivindicó la importancia de la transparencia y la cercanía entre productor y consumidor: “La confianza total es saber qué te estás llevando a la boca. Los productos tienen que tener cara y ojos”. Ingeniero agrónomo y agricultor, Navarro fue uno de los pioneros en cultivar chufa ecológica certificada bajo la Denominación de Origen Xufa de València y en elaborar horchata ecológica certificada por el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana, dentro de un proyecto que desde 2004 trabaja por recuperar el conocimiento agrario tradicional de l’Horta.
La cuestión del acceso a la tierra fue uno de los temas centrales de la conversación. Para Alba Cebrián, cofundadora del proyecto Malaerba, el problema del campo va más allá de la edad de quienes trabajan en él: “Más que un problema de relevo generacional, creo que el gran problema es el acceso a la tierra. Y si además lo miramos desde la perspectiva de género, todavía es más evidente”. Desde Benlloc (Castellón), Malaerba recupera parcelas agrícolas abandonadas mediante acuerdos de custodia con propietarios locales, devolviendo la actividad agrícola a fincas que habían quedado sin cultivar. La conversación también abordó el papel que puede jugar la restauración en la valorización del producto local. En este sentido, Cebrián subrayó la necesidad de reforzar la posición del agricultor dentro de la cadena gastronómica: “Tenemos pendiente aprender de la autoestima del agricultor: decidir en qué restaurantes queremos que esté nuestro producto. Que no sea solo el chef quien tenga el caché, sino también el agricultor”.
Por su parte, Carlos García, agricultor originario de Chelva, explicó su experiencia en la recuperación de parcelas familiares de olivos y en la búsqueda de nuevas fórmulas para dar valor al pequeño productor: “Hoy quien se acerca al campo lo hace porque le gusta de verdad. El pequeño agricultor tiene que encontrar la manera de vender el valor real de su producto”. En su caso, el proyecto pasa por desarrollar una finca que combine producción agrícola con visitas y alojamiento rural, con el objetivo de conectar al visitante con el paisaje y la cultura agrícola del territorio.
El diálogo se completó con la participación de Nando Durà, agricultor y divulgador que produce arroz, naranjas y kakis bajo diferentes denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas. Durà puso el foco en la necesidad de reforzar el diálogo entre productores y cocineros: “Los agricultores tenemos el producto y las herramientas, pero es importante que los cocineros se acerquen al campo, hablen con sus proveedores y se genere esa conversación constante: ‘¿cómo va la cosecha?, ¿qué vas a tener este mes?’”. A su juicio, el relevo generacional también pasa por nuevas formas de entender el trabajo agrícola: “La gente joven intenta innovar con técnicas y materiales más respetuosos con el medio ambiente. Al principio chocamos con los agricultores de toda la vida, pero poco a poco nos vamos entendiendo”.
La segunda mesa gastronómica de Casa Pescadores, un formato que nace con la voluntad de generar conversación, intercambio de ideas y reflexión en torno a la cocina y el territorio, se celebró en la zona de parrilla y reunió tanto a los protagonistas del coloquio como a periodistas y agentes del sector. A Alba Cebrián, Enric Navarro, Nando Durà y Carlos García se sumaron la comunicadora Raquel Granell, la periodista gastronómica Paula Pons y los también periodistas Juanma Romero y Diego Molina. Todos compartieron una larga tertulia en torno a asuntos de índole gastronómica, pero también cultural y territorial.
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