La exposición «La mujer en la obra de Julio González» reúne 148 obras que subrayan las grandes etapas de su evolución, enlazando vida y creación.
El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha presentado la exposición «La mujer en la obra de Julio González», que rinde homenaje a las mujeres que marcaron su obra, principalmente su hija, la artista abstracta Roberta González, y las herederas de esta, Carmen Martínez y Viviane Grimminger, que ampliaron con sus donaciones los fondos del IVAM.
La secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ha destacado “la singularidad de esta propuesta expositiva que sitúa en el centro del relato a las mujeres que desempeñaron un papel decisivo en su vida y en la preservación de su legado”. “La exposición se enmarca en las actividades organizadas por el IVAM con motivo del 150º aniversario del nacimiento de Julio González”, ha explicado la directora del museo, Blanca de la Torre. “La muestra, comisariada por Brigitte Leal, reúne 148 obras ‑todas ellas procedentes de la colección del IVAM, con la excepción de cuatro dibujos de la colección Alfons Roig de la Diputación de València‑, que ponen en valor la riqueza de los fondos del IVAM en torno a la figura de la mujer en la producción del artista”, ha añadido de la Torre.
A la presentación también ha asistido Philippe Grimminger, representante de las Fundación Julio González y gestor del legado del escultor quien ha recordado que 150 años después del nacimiento de González, “más de 130 instituciones de todo el mundo conservan una o más obras de Julio González a través de donaciones y adquisiciones”.
Tras la muerte de Julio González en 1942, Roberta realizó donaciones de esculturas, pinturas y dibujos. En 1976, sus dos legatarias universales, la galerista y editora Carmen Martínez y Vivianne Grimminger, continuaron su generosa política de difusión y promoción, dotando entre 1987 y 1997 al IVAM de un fondo excepcional que asciende a 400 obras, así como de los archivos y la biblioteca del artista. “El museo pasó a denominarse desde entonces Centro Julio González”, ha recordado Marta Alonso.
La exposición plantea dos recorridos, uno biográfico y otro temático. El primero nos revela cómo Julio González “vivió rodeado de un clan matriarcal: su madre, sus dos hermanas y también más adelante su hija Roberta, una artista importante”, ha reiterado la comisaria Brigitte Leal. A esta constelación se suma Marie-Thérèse Roux, compañera sentimental del artista, musa y también creadora. “De muchas de estas mujeres apenas se conservan estudios o piezas, lo que subraya la invisibilidad histórica de su contribución”, ha señalado Blanca de la Torre.
El itinerario iconográfico propuesto por la comisaria también permite reconsiderar la representación femenina en la obra de González. Partiendo de figuras heredadas de la tradición académica, el análisis se desplaza hacia la supuesta dicotomía entre la garçonne y la campesina. “Era un hombre contradictorio que podía representar figuración y abstracción, y también hizo una representación de la mujer urbana, culta y moderna, en contraste con la figura de la campesina, vinculada al trabajo, la maternidad y la perpetuación de la vida”, ha explicado Brigitte Leal. La comisaria ha reivindicado la figura de Julio González frente a Pablo Picasso. “Siempre hemos puesto la obra de González en la sombra de la obra de Picasso y creo que es un gran error. González fue un escultor de taller y vio un poco más allá de lo que pasaba alrededor de él en los años veinte en París y vio a esas mujeres que se emancipaban del modelo masculino”
La muestra, posteriormente, se detiene en tres obras icónicas: ‘Dafne’, revisada desde una perspectiva que cuestiona la ausencia de lecturas feministas sobre esta pieza o la tensión de la dualidad entre ‘La mujer ante el espejo’ y ‘La Montserrat’. El diseño expositivo, a cargo de Manel Jiménez, apuesta por tonalidades cálidas y terrosas con el objetivo de “subrayar esa conexión con la materialidad, el acogimiento y la tierra”, ha añadido Blanca de la Torre.
‘La mujer en la obra de Julio González’ se centra en mujeres trabajando, mujeres suplicantes o guerreras, que son, además, el hilo conductor de la obra de Julio González “y nos permiten comprender su psique”, ha apuntado Blanca de la Torre. La exposición es representativa de “una nueva historia del arte atenta a los ‘olvidados de la historia’, incluidas las mujeres, durante mucho tiempo ignoradas”, ha concluido la directora del IVAM.
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