Garro escribió un librito magnífico por su agudeza, amenidad y frescura. La editorial valenciana Bamba tuvo el detalle de publicar la obra en 2023 en su colección «Híbrida».
Ahora que comienza a ponerse en valor la importancia de tantas mujeres notables que han sido tapadas por ser “pareja de” esposos famosos, brilla con luz propia la escritora mexicana Elena Garro, que fue mujer del poeta y premio Nobel mexicano Octavio Paz. En 1937 Elena Garro, con tan solo 21 años, viajó a España en plena guerra civil. Venía de consorte de Paz, que había sido invitado a participar en el legendario II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura parte del cual se celebró en Valencia en el verano de 1937.
De ese viaje Garro escribió un librito magnífico por su agudeza, amenidad y frescura. La editorial valenciana Bamba tuvo el detalle de publicar la obra en 2023 en su colección «Híbrida», con dirección de Raquel Bada y con exquisito diseño de Laura Baufalc.
Memorias de España 1937 es una crónica única sobre anécdotas y trapisondas de aquellos días en Valencia en las que la autora, una jovencita desconocida, estuvo rodeada de la flor y nata de la intelectualidad literaria y poética internacional.
Por sus páginas desfilan anécdotas de Alejo Carpentier, Luis Cernuda, León Felipe, César Vallejo, Manuel Altoaguirre, Gil Albert, Miguel Hernández, Rafael Alberti y un sinfín de personajes que debatían en la capital del Turia, desafiando bombardeos, donde se había trasladado el gobierno de la República. Lo impagable de esta memoria de España es la capacidad que tuvo Garro para poner de vuelta y media la arrogancia de los intelectuales que llegaron a Valencia para apoyar a la República y de paso solazarse con grandes banquetes de paellas en la Malvarrosa, visitas “turísticas” al Madrid asediado, para ver, de cerca, en la ciudad universitaria, el frente en su salsa.
Elena, tratada como una niña por su prepotente marido, describe con pluma afilada y divertida el patetismo que rezumaba la vanidad de los señores importantes del mundo de las letras. Muchos auténticos, otros para hacerse la foto.
Su crónica es un testimonio del desorden que se vivía en el bando republicano y una muestra de algunas de las razones por las fue imposible que los republicanos ganaran la Guerra Civil. Cuenta como, en su viaje a Barcelona, la carretera estaba llena de coches escacharrados. Muchos milicianos no sabían conducir y estampaban los coches a la menor ocasión. En ocasiones las aventuras bélicas de la comitiva de artistas, poetas y escritores del Congreso resultan en boca de la joven Elena una película cómica de los hermanos Marx.
La escritora en ciernes cuenta como le recomendaron que no abriera la boca para no meter la pata dado su desparpajo. Por cualquier error te podían detener como sospechosa de espía y llevarte a una checa.
El libro también refleja las tensiones de los partidos, en especial anarquistas y comunistas, y el clima de miedo tras la desaparición de Andreu Nin, asesinado por los agentes soviéticos en su guerra contra el POUM trotskista. Los republicanos estaban en guerra entre ellos dentro de la otra guerra. Un buen documento de como el sectarismo debilitó fatalmente al bando republicano enredado en conflictos internos.
Es un libro muy aleccionador en estos momentos de reivindicación de la memoria histórica. Las anécdotas cotidianas se suceden en la crónica de Garro. Especial intensidad en el pasaje dedicado a la visita que hizo a Antonio Machado y su madre acogidos en el chalet de Godella, Villa Amparo, que ahora por fin se restaura tras años semi olvidado.
La escritora describe la atmósfera triste que se respiraba en esa casa. La imagen del gran poeta y su madre abatidos e impotentes frente a la violencia del conflicto.
Elena Garro describe a la madre :“Una pequeña figura goyesca, con su falda negra acampanada hasta los tobillos, su blusa negra de manda larga y su pañoleta bien colocada sobre la cabeza, para mí la madre de los Machado quedó como la imagen de España, a la que todos iban a fisgar, a comentar, para luego decir “Yo la he visto” y después ¡Nada!”. Y del poeta escribe que “parecía mas viejo que su madre”.
“Si alguna imagen me quedó fue la imagen de la madre de Machado, de pie en aquel comedor por el que zumbaban moscas…”.
La Memoria de España 1937 de Elena Garro, vivida en su primera juventud, posee un interés excepcional. Garro está considerada hoy en día una notable escritora, dramaturga y periodista mexicana y figura clave de la literatura hispanoamericana, Bajó de su pedestal a algunos prohombres del mundo de la cultura mostrando sus miserias personales. Es un buen momento para recuperar la mirada demoledora de una joven que desmitifica algunos episodios de nuestra historia.
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