En palabras de Otto Preminger, «la historia del cine se divide en dos épocas: una antes y otra después de Roma, ciudad abierta».
Sigo escribiendo a diario, aunque sea una carta o una nota a pie de página, porque tengo la seguridad de que si no lo hiciera sucumbiría sin remedio en la aflicción.
La adolescencia nos trajo los programas triples en los cines de reestreno. Pedíamos a los padres las cuatro perras de la entrada y salíamos a sumergirnos en un mundo de aventuras.
«Beloved» es la novela más conocida de Toni Morrison, inspirada en la historia real de una mujer afroamericana esclavizada que a través de su trayectoria vital va desvelando la barbarie racista del sur de su país.
«Moby Dick», la ballena blanca. Su autor, el gran Herman Melville. Una joya de relato injustamente arrojado a un montón de historias vulgares de saldo. El libro me llamaba, clamaba por ser leído de nuevo. Un euro me costó recuperarlo en una edición juvenil.
Burguitos, el artista global, trabaja trabaja con la potencia de una imaginación y creatividad desbordantes.
Remigi Palmero fue un virtuoso guitarrista que merecía un encuentro multitudinario en Ca Revolta que fue todo un éxito.
En este filme asombroso, y en cierta forma desagradable, los jóvenes también huyen de las ciudades pero su destino es ningún sitio. No hay futuro, solo seguir adelante y escapar de la conciencia a base de música electrónica.
Venerado por varias generaciones, Bowie recorre la cultura en el vértice de dos siglos y fascina de igual manera a un periodista joven como a un veterano.
El fotógrafo Luis Vidal Corella, que había nacido en 1900, retrató los años 20 españoles con toda la crudeza de su marginación del resto de Europa.
La desesperación es protagonista en las dos historias que narraré. Ambas verídicas. Recuerdos que me persiguen y anhelo borrar de mi mente sin conseguirlo.
Valencia es acogedora y amable con sus homeless. Respeta a sus artistas callejeros y de esa manera se erige como una de las ciudades mas simpáticas del Mediterráneo para ganarse la vida en la calle.
Ella te lo soltó a la cara: no entiendes nada, solo sabes mirarme con ojos de deseo cuando a mi no me interesa eso. Como tú, tengo mis años. Lo que quiero es tu amistad.
«La Ciutat dels Cent Canals. Crónique de Nova Valéntia» es una narración distópica en forma de cómic, sobre el gran enigma de la Valencia sumergida.
Sentados en el parque histórico, en el centro de un banco circular con bloques de piedra y respaldos de hierro forjado, muchos intelectuales valencianos han forjado su pensamiento.
Muy cerca de la Plaza Redonda, transformada por completo de su formato original, tiene un negocio Gregorio, histórico y muy honorable librero de viejo que contra viento y marea mantiene su negocio en lo que podríamos llamar la plaza de los bouquinistes.

