Miquel fue siempre un hombre discreto y tímido que escondía una imaginación desbordante que materializó en su amplia obra.
El barrio marítimo esta sufriendo una transformación espectacular. Se crean espacios culturales nuevos y se restauran inmuebles para uso de los turistas que no dejan de llegar buscando mar y sol.
A mí, como a muchos otros, fue Jota quien me […]
Escenario principal de mi machadiano sol de la infancia con sus días azules, esa antigua gran vía sacrificada fue un universo privilegiado de juegos y aventuras.
La biblioteca perpetua del caserón de la aldea es la posibilidad de un regreso al pasado. Tiene vida propia. Su contenido no solo es literario, es vital.
Al parque bajaban de sus estudios y buhardillas del barrio cercano los jóvenes artistas que pondrían Valencia en el mapa de la vanguardia. Miquel Navarro, Carmen Calvo, Horacio Silva…
“El hombre en busca de sentido” de Victor Frankl es una obra esencial que me abrió los ojos hace ya tiempo por su hondura y rabiosa humanidad.
Los que nos resistimos a abandonar la lectura de periódicos somos inmensa minoría que sigue dando oxígeno a la industria editorial en papel impreso.
Es muy sencillo, para vivir una vida plena todo lo que necesitas es amar. Siempre es bueno tener esto en cuenta.
La dictadura había convertido a Federico en un santo cuya obra pasaba de mano en mano entre la generación de los vencidos y sus vástagos.
La planificación urbana egoísta y en busca de beneficio inmediato esta talando árboles en las ciudades.
Todo los veranos nos subíamos a un tren de madera y chimenea de vapor, como el del viejo Oeste de las películas, en la Estación de Aragón
La pálida luz de la luna entra por la ventana y mis recuerdos cogen velocidad. Inicio una sucesión de recuerdos, evocaciones de un tiempo que jamás volverá.
El legado del Café Malvarrosa permanece en la memoria de la intelectualidad valenciana como ejemplo de que la cultura independiente tiene un espacio propio.
En las tardes largas y tediosas del verano me dedico a recorrer los rincones mas simpáticos de la urbe, las calles de mi vida.
El calor es evocador y este verano selenita, alucinante, en el que su potencia de fuego aplasta contra el asfalto, resulta mas literario que nunca.

