Lade­can y Ora­val son mono­va­rie­ta­les de la varie­dad Monas­trell.

 

Mi Cub, en el Mer­ca­do de Colón de Valen­cia, aco­gió el pasa­do miér­co­les una exclu­si­va pre­sen­ta­ción, la de los vinos de para­je de Bode­gas Enri­que Men­do­za: Lade­can y Ora­val, ela­bo­ra­dos a par­tir de la varie­dad Monas­trell y cer­ti­fi­ca­dos como vinos vega­nos. Julián Men­do­za pre­sen­tó así a sus “hijos”, nun­ca mejor dicho, ya que ha juga­do con las síla­bas de Can­de­la y Álva­ro, sus hijos de car­ne y hue­so con lo que demues­tra el cari­ño con el que los ha crea­do.  En la pre­sen­ta­ción el mari­da­je corrió a car­go de José Manuel Man­glano.

Julián Men­do­za

“En bode­gas Enri­que Men­do­za, nues­tro reto es hacer los Vinos de mane­ra que podáis reco­no­cer nues­tro sol, nues­tra luz, nues­tro carác­ter medi­te­rrá­neo y nues­tra huma­ni­dad”, expli­có Julián Men­do­za, que aña­dió: “Con la acti­tud, la expe­rien­cia y el equi­po ade­cua­do, este via­je está sien­do más atrac­ti­vo de lo que pare­cía”. Y ya se lan­zó a pro­fun­di­zar en Lade­can, un vino tin­to  con Deno­mi­na­ción de Ori­gen Ali­can­te, pro­ce­den­te de viñe­dos en vaso de secano situa­dos en la ver­tien­te nor­te de la Sie­rra de Cas­te­llar. Su fres­cu­ra y equi­li­brio refle­jan un entorno his­tó­ri­co sin­gu­lar, mar­ca­do por la pre­sen­cia de un yaci­mien­to agro­fe­ni­cio de los siglos VII y VI a.C.

Por su par­te, Ora­val demos­tró su per­so­na­li­dad úni­ca, defi­ni­da por los sue­los yesí­fe­ros de la anti­gua Lagu­na de Ville­na, dese­ca­da en 1803 por la Ace­quia del Rey Car­los IV y que dio lugar a una super­fi­cie don­de actual­men­te encon­tra­mos aflo­ra­mien­tos de yeso Cre­tá­ci­co. Este vino ofre­ce un per­fil fres­co y mine­ral, con notas de fru­ta roja y hier­bas medi­te­rrá­neas, ideal para acom­pa­ñar pro­pues­tas gas­tro­nó­mi­cas más inten­sas.

La expe­rien­cia se com­ple­tó con una cui­da­da pro­pues­ta gas­tro­nó­mi­ca dise­ña­da por José Manuel Man­glano, que puso en diá­lo­go pro­duc­to y vino a tra­vés de un equi­li­brio entre inten­si­dad, tex­tu­ra y com­ple­ji­dad aro­má­ti­ca. Y es que Mi Cub es el úni­co espa­cio en el Mer­ca­do de Colón que ofre­ce, ade­más de vinos de la Comu­ni­dad Valen­cia­na, pro­duc­tos siem­pre fres­cos del mer­ca­do, recién subi­dos de las pro­pues­tas de sus mer­ca­de­res, entre los que se encuen­tra Man­glano, cuyos que­sos y jamo­nes triun­fan en su car­ta.

La lon­ga­ni­za de Pas­cua de Cár­ni­cas Rodri­goela­bo­ra­da a base de magros y espe­cia­da con cane­la, cla­vo y pimien­ta, ofre­ció un per­fil aro­má­ti­co sin­gu­lar que se unió a la per­fec­ción en mari­da­je con Ora­val, mien­tras que el que­so Com­té cura­do duran­te 22 meses, con sus notas de fru­tos secos, man­te­qui­lla y mati­ces tos­ta­dos, encon­tró en Lan­de­can un acom­pa­ña­mien­to equi­li­bra­do que res­pe­tó la iden­ti­dad y expre­sión de ambos pro­duc­tos.

El jamón ibé­ri­co de cebo de cam­po “Aura Ibé­ri­ca”con su gra­sa infil­tra­da y tex­tu­ra untuo­sa, encon­tró un con­tra­pun­to per­fec­to en la aci­dez y fres­cu­ra de los vinos de Monas­trell, no sólo con los pre­sen­ta­dos, sino tam­bién con el Enri­que Men­do­za rosa­do y el Enri­que Men­do­za Char­don­nay.

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