Estos son libros para dis­fru­tar, libros que te arran­can una son­ri­sa, que engan­chan, que entre­tie­nen y atra­pan o que, inclu­so, te sacan de un blo­queo lec­tor. Libros para cele­brar el mes de los libros, ese en el que los días se alar­gan, sale el sol y noso­tros dis­fru­ta­mos las terra­zas con una nove­la en las manos.

 

Me gus­ta abril. Empie­za con la cele­bra­ción del día del libro infan­til y juve­nil el día 2 y con­ti­núa con San Jor­di y es el mes de los lec­to­res por exce­len­cia. Se pre­pa­ran e inau­gu­ran las ferias del libro en dife­ren­tes ciu­da­des, se mul­ti­pli­can las nove­da­des, las reedi­cio­nes y las edi­cio­nes espe­cia­les y pro­li­fe­ran los acce­so­rios rela­cio­na­dos con la lec­tu­ra.

Yo, que con­ce­do a la pala­bra escri­ta un esta­tus muy alto en mi vida y me paso el día reco­men­dan­do libros, no sólo a tra­vés de estas pági­nas, sino en todos los ámbi­tos de mi vida encuen­tro el pun­to álgi­do de mi acti­vi­dad este mes, pero a veces tro­pie­zo con gen­te a la que leer no le engan­cha, no le apa­sio­na o que no ha encon­tra­do esa nove­la que le haga dis­fru­tar.

Para todos ellos y para los lec­to­res que se encuen­tran blo­quea­dos, he selec­cio­na­do tres nove­las que me arran­ca­ron una son­ri­sa, me hicie­ron dis­fru­tar y me lle­na­ron por den­tro y que ade­más com­par­ten.

Creo que, des­pués de más de un año de com­par­tir estas pági­nas, es evi­den­te que la nove­la negra es uno de mis géne­ros de cabe­ce­ra, y si bien leo mucho y todo aque­llo que cae en mis manos, de Detec­ti­ve Ferru­chi me gus­tó todo, no sóla­men­te la tra­ma y la inves­ti­ga­ción, sino el tono, el tras­fon­do social, los per­so­na­jes y sus his­to­rias… en fin todo.

Y es que la his­to­ria de Sol Cor­tés, que aban­do­na su carre­ra de patro­nis­ta para recon­ver­tir­se en libre­ra en su pue­blo natal, es algo más que la his­to­ria de la inves­ti­ga­ción de la muer­te del vete­ri­na­rio local, que falle­ce al poco de ins­ta­lar­se ella en el pue­blo, por­que es la his­to­ria de su infan­cia, de su fami­lia, de sus raí­ces y de las muje­res que, en los años 80, se dedi­ca­ron a la cos­tu­ra en los talle­res de Gali­cia.

A tra­vés de las pes­qui­sas de Sol para des­cu­brir al autor del cri­men, Mar­ta Villar nos lle­va a cono­cer la vida rural en esta nove­la que ganó el Pre­mio Xerais de Nove­la en 2024 y se publi­ca aho­ra en cas­te­llano.

He de reco­no­cer que me acer­qué a la nove­la de Leti­cia Echá­va­rri con reti­cen­cias, por un lado me atraía mucho la ilus­tra­ción  de la por­ta­da, el ambien­te que evo­ca­ba y por otro me preo­cu­pa­ba que el rit­mo no fue­se a enca­jar con­mi­go, sin embar­go no podía estar más equi­vo­ca­da.

Kol­do se muda a una colo­nia urba­na escon­di­da en el cen­tro de Madrid como pri­mer paso en su plan para cam­biar su vida, peso no ha pla­nea­do muchas de las cosas que le están suce­dien­do tras com­prar el piso, no espe­ra­ba que su emba­ra­zo la obli­gue a repo­sar ni, por supues­to, que el piso que aca­ba de com­prar fue­se el esce­na­rio de una anti­gua tra­ge­dia que ha caí­do en el olvi­do.
De la mano de las his­to­rias de sus veci­nos irá des­cu­brien­do la muer­te del joven Pas­cual Sil­va, here­de­ro de una edi­to­rial, y la des­apa­ri­ción de su pro­me­ti­da y del ani­llo de com­pro­mi­so de la boda que jamás se cele­bró.

Ayer en mi patio nos tras­la­da a un mis­te­rio sin resol­ver del pasa­do, en el que las pis­tas con­ti­núan ocul­tas en el edi­fi­cio y en el silen­cio de sus inqui­li­nos y en la atrac­ción que sien­te Kol­do por su nue­vo hogar y por un pasa­do ocul­to que no logra des­en­tra­ñar.

Todo el mun­do ha escu­cha­do ya hablar de Las gra­ti­tu­des, que no es sino una peque­ña joya de la pala­bra escri­ta que nos recuer­da la impor­tan­cia de dar las gra­cias a aque­llos que nos han ayu­da­do en la vida y que con su gene­ro­si­dad han mol­dea­do el adul­to que somos.

A tra­vés de las voces de Marie, su veci­na, y de Jérô­me, su logo­pe­da, nos acer­ca­mos a la vida de Mich­ka Seld, una ancia­na que en sus últi­mos meses quie­re encon­trar al matri­mo­nio que la aco­gió y la ocul­tó en su infan­cia, sal­ván­do­la de ser tras­la­da­da a un cam­po de exter­mi­nio duran­te la ocu­pa­ción ale­ma­na.

Delphi­ne de Viga­ne nos rega­la este bre­ve rela­to que habla de sen­ti­mien­tos, de gra­ti­tud, del pasa­do y del pre­sen­te, de ser capaz de expre­sar­nos y de todo aque­llo que per­de­mos al enve­je­cer, y a tra­vés del trián­gu­lo de per­so­na­jes recons­tru­ye la vida de Mich­ka, su voz y las pala­bras que se le esca­pan.

Tres nove­las que, ade­más de haber­me saca­do una son­ri­sa mien­tras las leía y haber­me hecho dis­fru­tar, com­par­ten el via­je al pasa­do de sus pro­ta­go­nis­tas, hacien­do de lo vivi­do un apren­di­za­je, repa­san­do sus lazos fami­lia­res, su lega­do y su baga­je vital has­ta el momen­to pre­sen­te.

Tres nove­las que espe­ro que os saquen una son­ri­sa, os saquen de un blo­queo lec­tor y os acom­pa­ñen en el mes de la pági­na escri­ta.

¡Feli­ces libros y feliz lec­tu­ra!

Detec­ti­ve Ferru­chi — Mar­ta Villar
Edi­cio­nes Mae­va
440 pági­nas
Pre­cio 21.90€ | eBook 10.99€

Ayer en mi patio — Leti­cia Echá­va­rri
Espa­sa
360 pági­nas
Pre­cio 21.90€ | eBook 10.99€

Las gra­ti­tu­des — Delphi­ne de Vigan
Ana­gra­ma
176 pági­nas
Pre­cio 19.90€ | eBook 9.99€

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