Espai d’Art Fotogràfic presenta la Valencia de la transición a través del objetivo de Vicente Serra

Público visitando la exposición. Foto: Espai d’Art Fotogràfic

La exposición Señas de identidad, que organiza Espai d’Art Fotogràfic, a partir de las fotografías de Vicente Serra, reúne una serie de obras realizadas en Valencia durante el período de la transición política en España. En conjunto ofrece la evidencia visual de sus señas de identidad, en el devenir histórico de la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado. «El interés de esta muestra reside en recoger varios años de trabajo fotográfico en torno al rostro de la ciudad, a la manera como suele hacerlo Craigie Horsfield en alguno de sus proyectos artísticos», señala Amparo Zacarés, miembro de la Asociación Valenciana de Crítica de Arte. En esa línea, las fotografías, como subraya la crítica, condensan un alto grado de la memoria del propio artista, pero también de una memoria más general en la que el público puede reconocerse. El fotógrafo sigue con su cámara el rastro urbano, desde el centro hasta sus márgenes, dejando constancia de la imagen de una ciudad que pronto quedaría absorbida por una retórica oficial que hacía virtualmente invisible los bordes por donde discurría la vida diaria de sus habitantes.

Este carácter de crónica visual del pasado, observable en los detalles que capta la cámara, es un valor añadido a la ya de por sí maestría técnica que el autor demuestra en el manejo del arte de la fotografía. El tratamiento estético de las mágenes remite al universo personal del autor y a la formación artística que recibió en la Escuela de Bellas Artes de Valence (Francia). «Ninguna de sus imágenes, están exentas de poesía hasta el punto de ser un poeta de la imagen, incluso allí donde está el detritus de los edificios y la descomposición de su entorno. Su mirada, de tintes simbólicos, se refleja en el enfoque y la luminosidad que emerge de los lugares que retrata y donde el espectador puede reconocer la estructura básica de aquella época, de blanco y negro, en su tránsito de la dictadura a la democracia cuando comenzaba a verse la luz al final del túnel», comenta Zacarés.

La intensidad del color queda medida en función de un renacer de las libertades y del recuerdo de los ideales de la República. Pájaros enjaulados, alambradas que rodean espacios y cierran el paso, funcionan como metáfora de la situación en la que los partidos políticos se encontraban. Al igual que las imágenes de Dolores Ibárruri y de los mítines multitudinarios que Santiago Carrillo y Emérit Bono dieron en la ciudad, lo son del reconocimiento a los derechos esenciales que tanto tiempo quedaron conculcados.

La disposición del espacio expositivo y el tamaño de las fotografías ofrecen un diseño propio de la época a la que el artista nos remite. Sin ser propiamente fotografía de arquitectura, Vicente Serra centra su atención en aquellos espacios periféricos y formas arquitectónicas humildes como las casas de la Malvarrosa, en sus porches amueblados con alguna mesa, silla o mecedora, que rezuman placidez y ofrecen una imagen alternativa y menos mediatizada por el desarrollo urbanístico posterior, con el que el capitalismo inmobiliario transformaría la vida colectiva en su vivir en común. «Las fotografías son una suerte de testimonio visual que permite rastrear el pasado para entender el presente de la ciudad en su configuración actual. Un esfuerzo de evocación, más crítico que nostálgico, con el que el artista ha recolectado las imágenes que formaban parte de la ciudad de aquel tiempo», afirma Zacarés.

La exposición Señas de identidad, de Vicente Serra, estará abierta al público hasta el próximo 28 de febrero.

Valencia City
Valencia City

El pulso de la ciudad

Sin comentarios aún

Deja una respuesta

Your email address will not be published.