La vida iba en Serie… por Rafa Marí

15 de abril de 2021.

Disney estrenó hace unos días la miniserie española Besos al aire, que narra la vida de varias personas durante la propagación del coronavirus. Ambientada principalmente en un hospital madrileño, lo de «miniserie» es más verdad que nunca: la cosa se resuelve con tan solo dos capítulos de alrededor de hora y cuarto cada uno. Poco metraje para una historia coral y un tema históricamente importante. Numerosos personajes con diversas vivencias, ya sean sanitarias, familiares, vecinales o amorosas.

Dirigida por Ignacio Mercero (hijo de Antonio Mercero, realizador de La CabinaVerano azul y Farmacia de guardia, fallecido en 2018), con guiones de Darío Madrona y protagonizada por Paco León (¡qué capacidad de trabajo tiene y qué bien conecta con el público este buen actor y director!), Leonor Watling, María León, Nancho Novo y Mariam HernándezBesos al aire se deja ver, aunque tiende con frecuencia al ternurismo, ese mal aliado del gran cine. Aplausos en los balcones y buena predisposición en casi todos los personajes. Una miniserie discreta, pensada para levantar el ánimo en medio de una cruel pandemia que ha trastocado profundamente nuestras vidas.

Escena de Johnny cogió su fusil.

Según el canon cinéfilo más respetado, algunas de las mejores series y películas ambientadas en hospitales son Despertares (1990), House (2004) Anatomía de Grey (2005), la tremenda Johnny cogió su fusil (1971, durísima película que supongo nadie habrá visto dos veces), Efectos secundarios (2013)… Pondría también No serás un extraño, dirigida sólidamente por Stanley Kramer en 1955, con un reparto multiestelar: Olivia de Havilland, Frank Sinatra, Robert Mitchum, Gloria Grahame, Charles Bickford, Lee Marvin, Broderick Crawford, Lon Chaney Jr…

Marvin, Sinatra y Mitchum en No serás extraño, de Stanley Kramer.

No sé qué pasa con el estadounidense Stanley Kramer (1913-2001), pero bien cierto es que el 99% de los críticos ponen enseguida muy mala cara cuando se cita su nombre. Seguramente no le perdonan su delirante Orgullo y pasión, rodada el año 1957 en Ávila, Segovia, Santiago de Compostela y El Escorial, sobre la guerra de independencia española contra los invasores franceses. No hay modo de creerse a Frank Sinatra como guerrillero español y menos a Cary Grant como valeroso y estricto oficial inglés.

Olvidémonos de la inolvidable Orgullo y pasión y recordemos únicamente las interesantes películas dirigidas por Kramer. Hay muchas: el alegato antirracista Fugitivos (1958), la antinuclear La hora final (1959), la magnífica La herencia del viento (1960), la dignísima ¿Vencedores o vencidos? (1961), El mundo está loco, loco, loco (cariñoso y semi-fallido homenaje al cine cómico clásico), la liberal Adivina quién viene esta noche (1967), El secreto de Santa Vittoria (1969, historia antinazi y exaltación del patrimonio enófilo) o la apenas conocida Más allá del amor (1979, bello melodrama brillantemente elogiado por Miguel Marías, creo recordar que en las páginas de Dirigido por…). Tengamos en cuenta también, en el nada irrelevante haber de Kramer, que fue el valiente productor del western anti-macartista Solo ante el peligro (Fred Zinnemann, 1952).

Grant, Sinatra y la Loren en Orgullo y pasión, la película en la que intervino como extra Adolfo Suárez.

Aunque no debería, me atrevo a apuntar que Orgullo y pasión, asumida como un tebeo de aventuras, paisajista y en formato de gran espectáculo, en realidad no está tan mal. Escandaliza, pero no aburre.  En el historial de esta película imposible figura una curiosa anécdota. En las escenas de masas rodadas en Ávila, uno de los extras fue Adolfo Suárez, que veinte años después sería presidente del Gobierno de España en los momentos más decisivos de la Transición: desde los restos del franquismo a la construcción de una democracia homologable. 

DIARIO UN CINÉFILO

«Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde”
Jaime Gil de Biedma

DIARIO DE UN CINÉFILO Es una sección dedicada al mundo de las Series de TV, a todos sus aspectos cinéfilos pero también a sus derivaciones sociológicas y relativas a la vida cotidiana de las personas. La construcción de roles, las relaciones familiares, la actualidad, la comedia y el drama, la épica histórica, dragones y mazmorras… Todo cabe en el mundo de las series, y cualquier perspectiva del mundo puede ser vista desde la óptica de un cinéfilo, de un seriófilo inteligente y perspicaz. La sección está personalizada en Rafa Marí, uno de los últimos grandes cinéfilos españoles. La periodicidad es aleatoria, y la longitud de cada entrada, también. Puede ser tanto muy corta: un aforismo, como un extenso miniensayo, o entrevista, o diálogo interior.

Pese a ser un periodista tardío, Rafa Marí (Valencia, 1945) ha tenido tiempo para trabajar en muchos medios de comunicación: Cartelera Turia, Cal Dir, Valencia Semanal, cartelera Qué y Donde, Noticias al día, Papers de la Conselleria de Cultura, Levante-EMV, El Hype… Siempre en las páginas de cultura. En 1984 fichó por Las Provincias, diario donde actualmente es columnista y crítico de arte.

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1 Comment
  1. Avatar Juan Carlos Vizcaíno dice:

    Querido Rafa. Me alegra bastante que hagas esa tímida reivindicación de la figura de Stanley Kramer. Solo por su personalidad liberal en el Hollywood de la «Caza de brujas» merece un respeto. Pero es que además, pese a lo discursivo de su cine, en ocasiones este se encontraba revestido de interés. A mi me gusta bastante «No serás un extraño» y reconozco que me gusta considerablemente «El mundo está loco, loco, loco, loco». Recuerdo cuando la ví, allá por el verano de 1984 época en la que fue repuesta, el cine Artis de Valencia. Recuerdo que en la escena final de la escalera, el cine, literalmente, se hundía de la risa colectiva del público.

    Un abrazo,

    JC

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