El edificio del Reloj, en el Puerto de Valencia, acoge del 23 de octubre al 1 de noviembre la Exposición Fotográfica “Seguimos aquí. 60 años de supervivencia. La otra epidemia que el franquismo ocultó”, una muestra que relata el contexto sociopolítico de la poliomielitis al tiempo que permite observar los recuerdos y vivencias de los afectados a través de fotografías y pequeños relatos.

La muestra, organizada por la Asociación de polio y postpolio de la Comunitat Valenciana, en colaboración con el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, y comisariada por Laura Ojeda, reúne medio centenar de fotografías de gran formato de personas afectadas y paneles informativos sobre esta enfermedad infecciosa.
Los niños de la polio. Una historia silenciada y condenada al ostracismo
Durante décadas, la historia de los niños de la polio ha sido silenciada y condenada al ostracismo, desde los primeros brotes de la epidemia hasta la actualidad.
El uso de respiradores o de pulmones de acero para ayudarles a respirar, la saturación de los hospitales por el elevado número de casos, la alta contagiosidad de la enfermedad y la esperanza de la llegada de una vacuna, que finalmente fue posible en 1955 gracias a Joan Salk, son algunas de las similitudes que hay entre aquella epidemia que se produjo a finales de los años 50 del pasado siglo y la actual pandemia de la covid-19.
El bloqueo del gobierno franquista a la vacuna y a la poliomielitis

“Pero las personas que sufrimos la poliomielitis en España no pudimos disponer de la vacuna de forma masiva hasta diez años después de su invención porque el gobierno franquista, a pesar de que la administró de forma privada años antes de esa fecha, ocultó la realidad de una epidemia que afectaba a miles de personas y para la que no adoptó medidas de protección”, indican desde la asociación.
“Las personas que sufrimos la poliomielitis en España no pudimos disponer de la vacuna de forma masiva hasta diez años después de su invención porque el gobierno franquista ocultó la realidad de una epidemia que afectaba a miles de personas”.
Sesenta años después de su contagio, “los afectados con secuelas de poliomielitis nos enfrentamos a una nueva realidad del virus, el síndrome postpolio, sin apenas información ante el desconocimiento de la comunidad científica”, lamentan.
Un trabajo de investigación y recuperación de la memoria

Esta exposición fotográfica se enmarca dentro de un trabajo de investigación y recuperación de la memoria histórica de la poliomielitis.
La exposición fue inaugurada el 23 de octubre, en el interior de la casa del Reloj donde se proyectó un video mapping con imágenes enviadas por los socios e imágenes de archivo histórico, acompañado de una voz en off que, a modo de manifiesto, expuso las reivindicaciones de la asociación.
Pancarta en el balcón del ayuntamiento
El 24 de octubre, coincidiendo con el Día Mundial de la Lucha contra la Poliomelietis, el Ayuntamiento de Valencia desplegó en su balcón principal una pancarta conmemorativa de esta celebración.
La Asociación de polio, constituida en 2016
La Asociación de polio y postpolio de la Comunitat Valenciana (APIP CV) se constituyó en 2016 con el objetivo de defender los derechos de los valencianos afectados por secuelas de esta enfermedad, el llamado Síndrome postpolio, del que hay un gran desconocimiento por parte de los médicos.
La polio y sus consecuencias
La polio es una enfermedad infecciosa que puede afectar al sistema nervioso y tener consecuencias discapacitantes.

Aunque se considera erradicada en Europa, en España no fue atajada hasta casi una década después (1963) de que lo hicieran otros países como Estados Unidos, a través de una vacuna.
Se trata de una enfermedad que puede causar parálisis o presentarse como asintomática, aunque con el paso del tiempo se pueden desarrollar secuelas y otros efectos, como el síndrome postpolio, que se estima sufre entre el 20 y el 80 por ciento de los afectados., alrededor de 30.000 personas en España.
Este síndrome, que suele presentarse como fatiga progresiva, debilitamiento en los músculos y dolor, supone una pérdida del nivel funcional que tiene la persona afectada de secuelas de la parálisis infantil y que generalmente sobreviene a los 40 o 50 años de edad.
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