Varios centenares de vehículos, convocados por la hostelería, colapsan Valencia

Tal y como anunciamos a principios de semana en Valencia City, una gran marcha de vehículos, llegados desde diferentes puntos de la Comunidad Valenciana, se propusieron colapsar hoy la ciudad de Valencia. Convocados por la patronal Fotur y la Asociación de hosteleros de Castellón, Ashocas, y bajo el lema #atascavalencia, el sector quiere mostrar así el grado de atasco y de urgencia máxima que viven tras casi un año ya de medidas restrictivas de todo tipo, originadas por la pandemia del coronavirus.

Una protesta que ha salido desde la Avenida Tarongers y ha llegado, sobre las 12 horas, al Palau de la Generalitat, y que confluía hoy en la ciudad con otras dos organizadas por Conhostur y la Coordinadora Empresarios de Ocio y Hostelería de la Comunidad Valenciana.

Carteles de protesta sobre uno de los coches participantes. Foto: Zulema Alcaraz.

La hostelería ha expresado en varias ocasiones que se siente «discriminada» y con «agravios comparativos claros» respecto a otros sectores. Por todo ello y porque consideran que son un sector clave y fundamental para la economía autonómica, nacional y europea, han marchado hoy, a partir de las 12 horas, y con sus vehículos, por algunas de las principales calles de Valencia.

Esta marcha ya tenía un precedente, el del pasado jueves en Castellón, donde se atascaron varios puntos claves de la ciudad por varias horas.

Un momento de la manifestación. Foto: Zulema Alcaraz

Gran parte de la hostelería considera que el plan Resiste, anunciado por la Generalitat, es muy insuficiente. Es más, algunas organizaciones, como la coordinadora de Empresarios de Ocio y Hostelería de la Comunidad Valenciana asevera que este plan es «un insulto para el ocio y la hostelería». No obstante, otros están aún estudiándolo y a tales efectos se reunieron ayer con el president de la Generalitat, Ximo Puig.

 

Concentración hostelera ante el Palau de la Generalitat

La protesta ante el Palau de la Generalitat.

En el marco de estas protestas, diversas pymes hosteleras y del ocio se han concentrado hoy, ante el Palau de la Generalitat, para reivindicar un plan económico que compense el cierre de la actividad del sector, ya que el anunciado Plan Resiste es “limosna” para empresas que arrastran pérdidas de más 100.000 euros, debido a las continuas restricciones y la inactividad total durante 10 meses consecutivos.

Para la Coordinadora, además, el plan de choque “parece ignorar que durante el mes de enero hemos tenido que pagar el IVA, la cuota de autónomo, las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores y el pago a cuenta del IRPF del último trimestre de 2020”.

En este sentido, aseguran que “resulta inconcebible que el Consell pretenda resolver la crisis económica provocada por la emergencia sanitaria con aportaciones de 160 euros mensuales para los más de 60.000 pymes y autónomos afectados por la pandemia, entre ellas más de 33.000 de nuestro sector”.

Bajo el lema «No queremos limosnas. El Plan Resiste es un insulto para el Ocio y la Hostelería”, hosteleros de distintos municipios de Alicante, Valencia y Castellón se han desplazado hasta la Plaza Manises para reivindicar justicia económica y escenificar visualmente el rechazo de las ayudas.

«Así no hay quien resista» y otras consignas

Con consignas de “No queremos limosnas. El plan Resiste es un insulto para el Ocio y la Hostelería” y “Así no hay quien resista”, han amontonado monedas de céntimos ante las puertas del Palau de la Generalitat para mostrar su rechazo al plan de choque anunciado por el Consell que, aseguran, es “calderilla”.

En este sentido, Lalo Díez, presidente de la Coordinadora Empresarial de Ocio y

Uno de los carteles de protesta pegado en un vehículo participante. Foto: Zulema Alcaraz.

Hostelería de la Comunidad Valenciana, y organizadora del acto, ha lamentado que desde las administraciones miren para otro lado ante la catastrófica magnitud económica que viven las más de 30.000 empresas del sector.

Más concretamente, ha recordado que los establecimientos arrastran una media de pérdidas de 116.000 euros, a consecuencia de las restricciones y freno de su actividad, desde que empezó la pandemia, y los numerosos pagos a los que continúan haciendo frente, según el último barómetro realizado por la Coordinadora.

Algunos manifestantes conversan con la policía en la Avenida Tarongers, de donde salió la protesta. Foto: Zulema Alcaraz.

A la vez, Díez ha vuelto a hacer hincapié en que este mes “hemos tenido que pagar el IVA, la cuota de autónomo, las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores y el pago a cuenta del IRPF del último trimestre de 2020; mientras la asignación, con todas las medidas articuladas anunciadas a bombo y platillo, no llega ni a cubrir el 2% de los gastos que tenemos que seguir pagando con serias dificultades”.

Ante esta situación, y un cierre que “somos conscientes que puede alargarse, exigimos justicia económica y reactivar una mesa de diálogo con todas las patronales del sector, y todas son todas, para consensuar un plan estructural acorde a la realidad que están sufriendo las pymes”.

Asimismo, ha pedido reconducir la situación y volverse a sentar, por el bien de las miles de familias que tienen hipotecado su patrimonio personal y se ven muy cerca de la ruina. “Tenemos que evitar la destrucción de una importante parte del tejido empresarial de la Comunitat Valenciana, que está siendo duramente golpeado por la pandemia y por las diferentes administraciones públicas”, ha concluido.

Por su parte, Conhostur empezó su acto central a las 11:30 horas en la plaza de la Virgen, donde leyeron un manifiesto y depositaron, junto al resto de convocantes, una corona de flores por la «muerte» de la hostelería y el ocio valencianos.

 

 

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