Dada la obvia potencia transformadora de las IA, es evidente que van a causar enormes impactos en la educación, el aprendizaje y sobre el empleo, de múltiples formas.
La industria de las opulentas plataformas de IA y sus voceros solucionistas no ha mostrado hasta ahora en absoluto la menor paciencia con el aprendizaje de los jóvenes, ni el trabajo de sus docentes, sino indiferencia. No les importa lo que les pase ni a unos ni a otros.
Tuve el privilegio de poder probar de forma muy pionera las tecnologías que constituyen lo que hoy llamamos redes sociales en la Universidad de Harvard. ¿Cómo empezaron a deteriorarse las cualidades de estas maravillosas tecnologías para los usuarios?
Con las mismas algorítmicas que persiguen hacer adictos, está emergiendo en este momento en la economía global una nueva rama de las industrias de la adicción digital. La clave es unir la algorítmica de la estadística predictiva de las plataformas y el rastreo del usuario y su re-alimentación mediante los propios datos y metadatos de los usuarios.
La trampa de verificación de la edad no solo va solo del acceso a las redes, sino que tiene que ver con el capitalismo de vigilancia (Zuboff), el rastreo continuo y la pérdida de intimidad y privacidad.
Tanto la algorítmica predictiva de las plataformas de las Redes Sociales, como la de las inmensas estructuras de software que alimentan los Chatbots de IA, están estructurados para generar adicción en el usuario y monetizarla.
La tramposa industria de los Chatbot quiere automatizar la universidad pública y a sus estudiantes y convertirlos en mentalmente dependientes en una especie de Chatversity.
Ronald Purser: hacer trampa ha dejado de ser una subcultura; se ha convertido en una identidad de marca y una ideología de capital riesgo. ¿Y por qué no? En la Chatversidad, hacer trampa ya no es una desviación, sino la norma.
Al leer tantas cosas en las que se compara la inteligencia humana con la artificial casi como si fueran cosas sinónimas, no es así, por más que convenga al marketing de muchas empresas de IA, aunque muchos hablan alegremente de cerebros artificiales o mentes de silicio, sin saber de verdad lo que están diciendo.
Ahora mismo, estamos inmersos en un enorme debate sobre cómo ha de ser nuestra relación con los monstruos cibernéticos de la inteligencia artificial, radicados en gigantescos data centers, en forma de Grandes Modelos Lingüísticos de la IA de los que el ya célebre Chat GPT solo fue una avanzadilla.
La Presentación del libro “Soledad sin solitud. Por qué tantos están hoy tan solos”, de Andrés Ortega, tendrá lugar en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés el miércoles 5 de noviembre a las 19h.
Aunque resulte obvio, no está de más recordar que el conjunto tan enormemente poderoso de herramientas que aglutina la IA y que, como tales, se pueden usar para promover el bien pero también el mal; y para usarlas en favor de mejorar la vida de la gente o para usarlas contra ella.
Crecientemente nuestra vida está más y más invadida por lo irreal, y la mayoría de la gente lo ignora. Muchos y muchas están interactuando con criaturas irreales que no existen y hay quien dice que no les importa.
El mundo cuántico representa la revolución más profunda en la ciencia actual con avances conceptuales y desarrollos tecnológicos extraordinarios.
El Astroturfing en EE.UU. se considera ya un sinónimo de posverdad, desde la primera vez que Trump se presentó a la presidencia de EE.UU., en una campaña en que combinó estrategias de recursos publicitarios televisivos con otras basadas en segmentación algorítmica y artefactos de las redes sociales
La Universidad de Harvard y el MIT han decidido enfrentarse legalmente y no dejarse amilanar ante lo que consideran acusaciones y amenazas injustas por parte del actual gobierno de EE.UU.

