Se aconseja evitar salir a la calle o hacer ejercicio físico intenso entre las 12 y las 16 horas.

En el hogar, es recomendable cerrar las persianas y bajar los toldos en las fachadas expuestas al sol, además de situarse en las zonas más frescas.

La Con­se­lle­ria de Sani­dad Uni­ver­sal y Salud Públi­ca pre­vé para este fin de sema­na tem­pe­ra­tu­ras ele­va­das y ha acti­va­do el pro­to­co­lo infor­ma­ti­vo para adver­tir a la pobla­ción sobre ries­gos poten­cia­les. Las indi­ca­cio­nes están diri­gi­das espe­cial­men­te a los colec­ti­vos más vul­ne­ra­bles: per­so­nas mayo­res, con enfer­me­da­des cró­ni­cas, quie­nes tra­ba­jan expues­tos a altas tem­pe­ra­tu­ras, muje­res emba­ra­za­das, meno­res de edad así como colec­ti­vos frá­gi­les des­de el pun­to de vis­ta socio­eco­nó­mi­co.

Se reco­mien­da evi­tar salir a la calle o hacer ejer­ci­cio físi­co inten­so en las horas más calu­ro­sas del día (entre las 12 y las 16 horas), pro­te­ger­se con cre­ma solar, bus­car luga­res fres­cos y a la som­bra, uti­li­zar ropa hol­ga­da, lige­ra y de colo­res cla­ros y pro­te­ger­se la cabe­za con una gorra o som­bre­ro. En el hogar, se acon­se­ja cerrar las per­sia­nas y bajar los tol­dos en las facha­das expues­tas al sol, ade­más de situar­se en las zonas más fres­cas.

Ade­más, cuan­do se pare o esta­cio­ne el coche en la vía públi­ca, nun­ca se debe que dejar ni a per­so­nas ni mas­co­tas por­que en su inte­rior se alcan­zan tem­pe­ra­tu­ras muy ele­va­das.

Por últi­mo, se ins­ta a la pobla­ción a beber agua con fre­cuen­cia, aun­que no se ten­ga sed; evi­tar el con­su­mo de alcohol y las bebi­das con mucha cafeí­na; y sus­ti­tuir las comi­das copio­sas y calien­tes por pla­tos fríos, fru­tas y ver­du­ras fres­cas.

Principales riesgos para la salud de las temperaturas extremas

Ante tem­pe­ra­tu­ras extre­mas, hay que pres­tar aten­ción, y tra­tar de pre­ve­nir, que­ma­du­ras sola­res, calam­bres mus­cu­la­res, el ago­ta­mien­to por calor y el gol­pe de calor.

Para evi­tar que­ma­du­ras, se reco­mien­da usar cre­mas de pro­tec­ción solar ele­va­da y pasar poco tiem­po al sol.

Fren­te a los calam­bres mus­cu­la­res por acti­vi­dad físi­ca exce­si­va o ele­va­da sudo­ra­ción, hay que sus­pen­der la acti­vi­dad y des­can­sar en un sitio fresco. No se debe par­ti­ci­par en nin­gu­na acti­vi­dad físi­ca inten­sa de lar­ga dura­ción y hay que beber zumos dilui­dos en agua o bebi­das para depor­tis­tas. Si los calam­bres duran más de una hora, hay que acu­dir al cen­tro de salud.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

Los prin­ci­pa­les sín­to­mas del ago­ta­mien­to por calor son dolor de cabe­za, can­san­cio, debi­li­dad, mareos, náu­seas o des­ma­yo. Para con­tra­rres­tar­lo, hay que des­can­sar en un lugar fres­co, beber zumos dilui­dos en agua o bebi­das para depor­tis­tas y acu­dir al cen­tro de salud si los sín­to­mas duran más de una hora.

El gol­pe de calor pue­de ser gra­ve por­que el cuer­po es inca­paz de regu­lar su tem­pe­ra­tu­ra, que se va incre­men­tan­do rápi­da­men­te y pue­de alcan­zar los 40,6 ºC.

Los sín­to­mas prin­ci­pa­les son: calor, seque­dad y piel roja, pul­so rápi­do, dolor inten­so de cabe­za, con­fu­sión y pér­di­da de con­cien­cia. Ante esta situa­ción, se debe lla­mar a urgen­cias y, mien­tras se espe­ra, enfriar el cuer­po, per­ma­ne­cer en una habi­ta­ción oscu­ra, poner paños de agua fría sobre la per­so­na o dar­le un baño o ducha fría.

Comparte esta publicación

amadomio.jpg

Suscríbete a nuestro boletín

Reci­be toda la actua­li­dad en cul­tu­ra y ocio, de la ciu­dad de Valen­cia