La épica novela del andaluz David Uclés está siendo un milagro de ventas y aceptación por el publico lector.
La lectura de la aclamada novela La península de las casas vacías es una experiencia extrasensorial. Es uno de eso libros que no debe faltar en una biblioteca. La forma más original, hasta la fecha, de contar la guerra española del siglo pasado. El joven autor, David Uclés, como un sabio alquimista, ha logrado la formula del realismo mágico y ha dado en el clavo.
Setecientas páginas de historia y fantasía. Una performance literaria en la que se recorre la sangrienta historia de nuestra guerra civil, tantas veces contada, esta vez combinada en un cóctel de escenarios imaginarios donde la sangre derramada es lúgubre protagonista. El autor ha empleado una técnica sorprendente y novedosa. Sale y entra en su relato como un personaje más. Cuenta los hitos más conocidos de esos tres años terribles y los encuadra en un relato fantástico plagado de sorpresas.
Una historia alucinante, de fantasía desbordante, que observa los hechos de esa barbarie con los ojos nuevos de una generación que quiere saber. Una visión que combina al historiador con el cuentista. Como si el autor cayera en la cuenta de que algo tan espeluznante no podía ser narrado más que en el contexto de un relato de ficción.
La épica novela del andaluz David Uclés está siendo un milagro de ventas y aceptación por el publico lector. Las cifras son astronómicas: a los dos años de su publicación, casi medio millón de ejemplares vendidos y 36 ediciones.
En lo que respecta a la guerra, Uclés no descubre nada, repasa cada uno de los episodios mas significativos de aquella masacre. Sangre, sudor y lágrimas y un país que se descuartiza a si mismo.
Hechos que se leen en los libros de historia. Contar lo que pasó siempre ha sido un tabú en este país. Vencedores y vencidos trataron de ocultar a las nuevas generaciones la barbarie del conflicto. Ríos de sangre, muertes, asesinatos, venganzas, fusilamientos…
Una historia de horrores que en su tiempo estremecieron al mundo. Utilizando la fantasía desbordante, el realismo mágico como estilo central, lo que ha escrito Uclés tiene la virtud de ser un muy ameno manual para las nuevas generaciones, a la vez truculento y realista sobre lo que pasó.
Hay muchos elementos en esta obra que recuerdan los Cien años de soledad del inventor del género, García Márquez. Desde la sublevación en Marruecos y el inicio de la guerra con el ejercito de África cruzando el Estrecho hasta la tragedia del puerto de Alicante. El autor no deja nada en el tintero. Sucesos y eventos aparecen en cortos capítulos, de manera que el lector puede saltarse lo que no le interesa y entrar a la narración según su capricho. Como la Rayuela de Cortázar.
Y un personaje central, Odisto, que hila todo este ovillo. en principio difícil. El campesino andaluz de la saga familiar de la aldea imaginaria que recorre la península visitando los escenarios mas significativos de la guerra; desde las masacres de Badajoz y Paracuellos hasta la batalla del Ebro. Odisto recuerda al Ulíses de La Odisea, aunque esta vez no es el mar sino la Iberia ensangrentada.
Haber escrito este novelón con 36 años tiene mérito. David Uclés, natural de Úbeda, ha trufado de aventuras emocionantes lo que ha sido siempre un relato que muchos quieren olvidar. Pero el escritor jienense lo tiene claro. En una de las citas que utiliza resalta la de Montserrat Roig: “La cultura es la opción más revolucionaria a largo plazo”. Cultura, eso que necesitamos urgentemente en este país de desencuentros.
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