Negra, como mi alma, es la novela que os recomiendo para leer este verano entre ola y ola, de calor. Negra, como el pozo insondable de la maldad humana, negra y rodeada de suspense, negra como el eclipse que viene, negra. Y adictiva.
Con la persiana a punto de bajarse por vacaciones, no puedo dejar de hacer la clásica parada por esta columna para traeros una selección de novelas para disfrutar a la orilla del mar, al pie de la montaña o en la ciudad desierta.
Novelas que no dejan indiferente, que cuesta cerrar porque quieres saber más, el qué, el cómo, el porqué y, sobre todo, el quién.
Con las calles de Valencia y sus alrededores como escenario, la nueva novela de Myriam Imedio no te dejará indiferente. Su ritmo trepidante y su suspense continuo nos llevan a acompañar a Mery Martos en la persecución de La llama, una organización criminal compuesta de los mejores sicarios de Europa y la obsesión de toda una vida de su padre, un inspector a punto de jubilarse que sueña con desmantelarla a toda costa y al precio que sea, incluso sacrificando a su propia hija.
En el nombre del fuego nos lleva a acompañar a Leila, uno de los miembros más polémicos de La llama, quien dirige el juego de iniciación más peligroso, billete de entrada a la organización en la que Mery quiere infiltrarse, enfrentando así a dos mujeres brillantes y despiadadas en una carrera contrarreloj por sus vidas. Una novela para devorar y que no podrás soltar.
La siguiente novela nos lleva de viaje al norte y reúne algunas de las características más buscadas entre las novedades del género, el noir gallego está en alza y esta novela es uno de sus exponentes. Olivia Navacerrada es una periodista insegura e introvertida que viaja hasta una aldea de Galicia para realizar un reportaje sobre un grupo de emprendedores que ha decidido rehabitar la España vaciada y renovarla. Su llegada coincide con una gran tormenta que la dejará aislada en un pueblo apenas habitado en el que nadie parece desear su presencia.
Unos vecinos con un bebé recién nacido, los gerentes del alojamiento rural, un turista perdido y dos escritores y su agente componen el elenco de personajes que se verá encerrado en un pueblo en el que de la noche a la mañana se comete un asesinato y todos son sospechosos. Una atmósfera asfixiante que pondrá a prueba la fortaleza mental de todos mientras empiezan a aflorar los lazos ocultos que los unen en Agua pasada, el debut literario de Rodrigo Carretero no dejará a nadie indiferente.
No puedo ser parcial, y no es porque sea valenciano como yo, pero todo lo que escribe Alexandre Escrivà me gusta y me inquieta a partes iguales. No sólo envidio su maestría a la pluma para viajar a los lugares más inhóspitos del alma de cada uno de sus personajes, sino que me maravilla cómo es capaz de dar un giro nuevo a cada página, haciendo de sus novelas ese tipo de libro que me mantiene insomne, y no sólo por la maldad que condensa.
Jacob Fisher descubre el cadáver de su mujer, cosido a puñaladas y cubierto de mantis religiosas casi al mismo tiempo que descubre la desaparición de su hija Sharon, una adolescente problemática. William Parker, inspector de San Francisco, asumirá el mando de un caso insólito ya que el modus operandi del asesino coincide con el de Victor Black, un asesino en serie que cumple su condena en el corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín y cuyos detalles jamás se filtraron a la prensa.
Con detalles que no encajan y contradicciones, Parker irá desenmarañando los detalles de un caso complejo, en el que las mentiras y la manipulación de Víctor Black le llevarán a numerosos callejones sin salida.
Una fábula sueca es una novela inspirada en un caso real ocurrido en Granada en los años 90 y que Nicolás Díez, de manera magistral, convierte en un relato sobre la naturaleza humana, sobre las obsesiones y el poder de las creencias.
Ingrid es la cónsul sueca en Granada y su vida sucede de manera apacible entre su familia, sus labores consulares, su amplia y variada vida social y los hoteles que regenta. Todo cambiará el día que dos ciudadanas suecas, que dicen ser hermanas, se presenten en su puerta para solicitar la renovación de pasaporte de su padre, un anciano impedido e Ingrid observe que algo en el relato no encaja.
Lo que, a priori, debería ser un sencillo trámite administrativo, se entrelazará con su vida y se convertirá en una obsesión a medida que indague sobre las hermanas y salgan a la luz secretos a voces que conoce toda la comunidad en la que residen. Detalles de sus vidas, sus ingresos y su pasado que no sólo no dejan a nadie indiferente, sino que dan pie a que comiencen a infiltrarse silenciosamente en la vida de Ingrid.
Cuatro novelas redondas de principio a fin que no deben asustar por su volumen de páginas, sino que devoraremos porque son adictivas y negras, muy oscuras, como la sangre que destilan y como lo más profundo de la maldad de algunos seres humanos.
Cuatro novelas ideales para desconectar en vacaciones y hacernos recuperar la lectura perdida a lo largo del curso.
En el nombre del fuego — Myriam Imedio
SUMA
352 páginas
Precio 21.75€ | eBook 9.49€
Agua pasada — Rodrigo Carretero
Maeva
320 páginas
Precio 20.90€ | eBook 9.99€
El secreto de Víctor Black — Alexandre Escrivà
Alfaguara
360 páginas
Precio 19.85€ | eBook 9.49€
Una fábula sueca — Nicolás Díez
AdN
552 páginas
Precio 20.95€ | eBook 10.49€
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