James Stewart en una silla de ruedas, dos piernas escayoladas y único entretenimiento mirar por la Ventana Indiscreta.
Y ésta a modo de escenario le habla de vidas ajenas, aventuras, amores, penas… le presenta las intimidades de las gentes, siendo Stewart un discreto voyeur de las realidades de los otros.Ximo Amigó, toma como título de su muestra en la Galería 9 esta película, siendo él el protagonista, el voyeur, pero también nosotros lo somos al hacernos partícipes en sus composiciones, que miramos con descaro para descubrir las intimidades que allí se nos presentan.
El lenguaje pop llena las pinturas, el cual identificamos con su arte, es fácil de ver y entender e indiscretamente entramos en la intimidad de las mujeres, nos asomamos desde los ojos de Amigó: tacones, labios, medias, piernas… se convierten en protagonistas, enfocados a trozos como si una cámara fotográfica fuera, decontextualizándolos del todo y convirtiéndolos en un nuevo objeto con sentido propio.
El erotismo, la feminidad, el placer, la belleza son tratados por sus pinceles y descritos desde la mirada de un voyeur que se cuela para ver lo más secreto de cada uno, como Stewart desde su apartamento dirigido por Hitchcock, Amigó en varios tamaños, técnicas y colores expresa las inquietudes artísticas que le invaden, y que a nuestros ojos no dejan indiferente.
Octubre pese a sus elevadas temperaturas es el referente en el inicio de la actividad cultural, social, gastronómica y de cualquier tipo en Valencia. Las más variadas propuestas culturales, desde los clásicos teatros como Talia y Olympia al Microteatre Valencia en Ruzafa, ese barrio que no para de sorprendernos muy gratamente con todas sus iniciativas. Las cenas más exclusivas con maridajes de infarto y las galas benéficas donde la sociedad valenciana muestra su mejor lado. Conciertos de altura en nuestro querido Palau de la Música y también en salas históricas como Jerusalem donde Copa Ilustra Band y Javier Botella encandilaron a todos. Y exposiciones que nos hacen vibrar con nuestra historia reciente y aprender sobre las personas que con su ejemplo y su vida construyeron la democracia.
‘La dama boba’ de Lope de Vega nos trajo un teatro de época con una exultante Rossana del Carpio en un entorno clásico como el Teatro Talia donde nos espera un noviembre lleno de humor y espectáculos entretenidos. El Teatro Olympia se llenó hasta la bandera durante las sesiones de monólogos con Sinacio y Leo Harlem y tiene en cartelera espectáculos variados y de la máxima calidad como ‘El lago de los cisnes’ a ‘Mayumana/Racconto’. El Restaurante Vinatea y el IVAM fueron testigos de cenas de altura con los mejores champagne, Moët & Chandon o Dom Pérignon gracias a Dicoval, y unos maridajes con los mejores productos de nuestra tierra. El anfitrión fue Javier Monedero y buenos amigos como la pareja de empresarios José Luis Vilanova y Verónica Montijano; el sastre Antonio Puebla o el arquitecto y diseñador Ramón Esteve, disfrutaron de estas espirituosas veladas. La Fundación DASYC, presidida por Víctor Martínez Galán, cumplió 20 años al servicio de la sociedad valenciana y celebró una Cena Benéfica con rifa incluida en la madrugada del 9 d’Octubre.
En otro orden de cosas, les recomiendo que no se pierdan la exposición ‘Maestros de la ciudadanía’ que en la sede de la Nave de la Universidad de Valencia y con la colaboración de la Asociación de Amigos de la Fundación Broseta, que preside Pablo Broseta, se inauguró hace unos días y estará hasta finales de enero. Los tres protagonistas (Manuel Broseta; Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente) son ejemplo en su vida y obra en la lucha por la democracia y todos fueron asesinados por la banda terrorista ETA.
Un mes en el que el Museo de Bellas Artes de Valencia cumplió 175 años y la saga de artistas de la Familia Benlliure nos muestra una colorista exposición titulada “El color del agua. La acuarela en la familia Benlliure”y nos deleita con la suavidad de esas pinturas en la Casa Museo Benlliure, otra joya desconocida por muchos valencianos y que invito a que visiten y disfruten en este mes en que recordamos a nuestros Fieles Difuntos.
Joseca Arnau
Algún veterano periodista ha comentado el cansancio que le produce la continuada presencia de Santiago Segura en todos los periódicos, revistas, carteleras, radios y televisiones nacionales, autonómicas, comarcales y locales durante la intensa campaña de promoción de Torrente 5: Operación Eurovegas. Puede que no le falte razón.
Cada vez que inicia la promoción de una de sus películas, el cineasta madrileño parece estar en todas partes y a todas horas, como si fuese Dios Omnipresente.
Sin embargo, quienes critican la omnipresencia de Segura en todos los medios no deberían olvidar que una parte importante del éxito millonario en euros y espectadores de la saga Torrente reside en el empeño de su director y protagonista en no dejar ningún sitio sin visitar con el fin de publicitar sus películas. En ese sentido es un auténtico corredor de maratones mediáticas.
Recuerdo que durante la promoción de Torrente 2: Misión en Marbella en 2001, Segura se desplazó a Valencia, donde le esperaba Arturo Valls, para presentar su película a los medios en los cines Lys, aunque la cinta ya llevase más de una semana estrenada.
Segura no solamente ofreció ofreció una multitudinaria rueda de prensa, si no que luego se pasó casi cuatro horas atendiendo pacientemente a cualquier medio que pidiera una entrevista, ya fuese una remota televisión local del Rincón de Ademuz, una modesta publicación universitaria de cine o una radio pirata.
A todos atendió con su habitual desparpajo e ironía, sin hacer distinciones ni discriminaciones. Una actitud condescendiente y democrática que agradecieron los periodistas. Trece años después, ya no le ha hecho falta pasar por Valencia para presentar Torrente 5 Operación Eurovegas, porque ahora contamos con la estruendosa caja de resonancia de Internet.
Pese a la importancia actual de las redes sociales y la publicidad viral, Segura sigue acudiendo a todas las teles a vender su película porque sabe que la caja tonta sigue siendo el punto de partida de mucho ronroneo en la red. Se trata de una labor extenuante y sacrificada, pero a Segura no le importa cocinar en directo o someterse a la máquina de la verdad si a cambio puede recordar a la audiencia que Torrente está en todos los cines de España.
En este tipo de entrevistas, Segura se enfunda la tradicional camiseta negra con el logotipo de Torrente, para dejar bien claro cuál es su único objetivo: conseguir que su película bata todos los récords de recaudación y asistencia.
Con Torrente 5, sin duda, tiene posibilidades de lograr sus objetivos, puesto que en los primeros veinte días de su estrenó recaudó 7,7 millones de euros y fue vista por 1,2 millones de espectadores. La competencia, sin embargo es muchísimo más difícil que en otros años, pues en cartelera ha tenido como rivales a dos excelentes películas españolas que también están teniendo muy buenos resultados de público y taquilla: La isla maldita de Alberto Rodríguez y El niño de Daniel Montón.
Santiago Segura tendrá que recorrer aún muchas radios y televisiones para alcanzar las cifras de la comedia Ocho apellidos vascos de Emilio Martínez Lázaro, que ya se ha convertido en la película más taquillera de la historia del cine español con más de nueve millones de espectadores y 56 millones de recaudación.
Pese a los dos millones de euros de presupuesto en publicidad y copias de un total de los ocho y medio que ha costado Torrente 5, Segura se ha entregado a promocionar su película con el entusiasmo y la tenacidad propios de un principiante que ha rodado su ópera prima.
Esta actitud debería servir de ejemplo a las nuevas generaciones de cineastas porque cada vez va a ser más difícil captar la atención de un público joven con la atención dispersa y la mirada secuestrada por la pantalla del móvil entre los twitters y los whatsapp.
Han pasado dos décadas. Somos más viejos. Nos hemos comido la juventud y la plenitud. Casi todos los que participamos en aquella exposición, Muelle de Levante, oscilábamos entre los treinta y pocos o la cuarentena. Veinte años después, andamos en ese momento tan atribulado de la edad adulta, de los cuarenta y muchos a los casi sesenta, justo antes de doblar el cabo que nos lleva a la etapa del jubileo. Básicamente ya no estamos para perder el tiempo y se supone que somos más sabios para frenar el resentimiento, domesticar la ira y reconocer lo verdaderamente valioso.
La pintura, sin embargo, no es como el cine o la buena arquitectura, que suelen mejorar siempre en manos de creadores maduros. La pintura, en ocasiones, es fruto de un rapto juvenil. Y son muy pocos los artistas plásticos que consiguen evolucionar bien y en continuidad. Picasso, precisamente, está considerado el creador de referencia durante el siglo XX por su capacidad camaleónica.
Teresa Tomás. Terciopelo Azul, 2014Picasso es bueno en casi todos sus periodos, y los tiene muy diferentes. A su colega de éxitos cubistas, Braque, le pasa lo contrario. Pero hay quien siempre hace lo mismo y resulta muy difícil establecer la jerarquía entre sus obras: dado que el arte contemporáneo ha primado la novedad y la ruptura como valor, entonces se suele subrayar el primer gesto de un estilo característico como el más importante para la historiografía. A veces, sin embargo, no es así, por más que se empeñen algunos expertos; hay artistas que consiguen ser reconocibles en su obra muy pronto y van mejorando, madurando esa misma singularidad durante un largo periodo.
Joel Mestre. Precio nacionalista, 2012Este preámbulo viene a cuento de la significación de la exposición Travesías, pues en primera instancia su objeto no es otro que rendir homenaje a la que fue la primera gran andadura colectiva de aquel grupo de pintores, corriendo el año 1994 y que se llamó Muelle de Levante. Partimos de Valencia y surcamos hacia el Círculo de Blanca Sánchez en Madrid, a la Palma de los Pinya, Murcia y Almería. Nadie quiso entonces, y menos ahora, postular una corriente, definir una escuela o agrupar en zafarrancho a los últimos pintores de todas las filipinas. Lo dejó bien escrito en su momento el comisario y teórico de aquel enrolamiento, Juan Manuel Bonet: no hubo pretensión alguna de manifiesto. Y ahora, de ningún modo.
Lo que consta es que en aquel año se propuso una amplia muestra colectiva tras quedar patente que en la ciudad de Valencia y en diversas ramificaciones –Cartagena, por ejemplo–, un grupo de artistas de edades coetáneas había decidido firmemente expresarse a través de la pintura, de rasgos figurativos así como de múltiples y dispares fuentes, mundos personales y conceptos. La contingencia tenía un enorme poder de irradiación. El Club Diario Levante que un servidor coordinaba desde su nacimiento, entendió que había que dar voz a aquella corriente. Otros productores como el galerista Ramón Alcaraz (My name’s Lolita Art), el propio Bonet (que posteriormente dirigió el IVAM y el Reina Sofía), o la sala de la Universitat de Valencia al mando de Salvador Albiñana, ya llevaban un tiempo liderando diversos fragmentos del grupo.
El núcleo valenciano, con el apoyo de los corpúsculos cartagineses, resultó tener eco más allá. En Sevilla, galeristas como Rafael Ortiz fueron sensibles a la pintura con nuevos renglones. Y en Santander lo hizo Juan Riancho en su singladura de Siboney. Y en Madrid fue (es) la galería Estampa de Manuel Cuevas. Para sorpresa de todos, en Barcelona el crítico de La Vanguardia, Juan Bufill, creó el concepto metarrealista para aglutinar otro movimiento con foco barcelonés, en pleno mandarinato del minimalismo matérico y el happening comprometido.
Todo eso ocurría en las cercanías del año 94. Aquella vuelta a la pintura, como tantas anteriores, volvió a ser considerada un retorno al orden conservador. De la estética conservadora, se entiende, porque al conservador rico de “buen” gusto radical se le consiente todo.
En cualquier caso, en la pintura contemporánea ya había llovido mucho: la nueva objetividad o el realismo mágico, cuya muestra de Marga Paz en el IVAM de Bonet dejó a muchos con la boca abierta, confrontado al expresionismo alemán como el pop-art hizo frente a la abstracta escuela neoyorquina o aquí el arte social frente al informalismo, por más que un artista como Manolo Valdés haya consumido después miles de metros de arpillera para esbozos figurativos en su particular vía de síntesis.
En España, también, los 80 de la “movida” fueron figurativos, reagrupados por Gordillo, con artistas muy influyentes para los jóvenes posteriores como Alcolea, Campano –sus trabajos sobre Poussin–, Albacete, Quejido, Miquel Navarro, Carlos Franco o, sobre todos, Pérez Villalta. Mientras, en Sevilla surgía un grupo puente que depura de excesos expresivos la pintura y le incorpora una fuerte carga semántica: Chema Cobo, Curro González, Patricio Cabrera, el agitador Rogelio López Cuenca, Agredano, Paneque… la interminable lista de La Máquina Española del atildado galerista Pepe Cobo, algunos de los cuales recalaron en la Fúcares de Norberto Dotor, vivero de diferentes y atrevidos pintores por entonces como Juan Ugalde u Oriol Vilapuig.
Dis Berlin. Cantos, Arquitectura moderna, 2012Desde luego había simientes y fermentos para que se dieran aquellas circunstancias pictoricistas. Veníamos de la Escuela de Londres –Bacon, Freud, Auerbach, Kitaj…–, se difundía la obra de Morandi y los metafísicos italianos de Valori Plastici, mucho más incluso que la Transvanguardia… Se redescubría a Balthus, a los realistas rusos –Deineka, defendido con entusiasmo por el genial Quico Rivas mucho antes de la retrospectiva en la fundación Juan March que llevó a cabo Manuel Fontán–… El Reina traía a Richter, Vicent Todolí había apostado por Sigmar Polke en el Carmen, artistas todavía más orillados como los checos del Grupo Normal: Milan Kunc, Jan Knap o Peter Angermann, exponían en Valencia con otro March, Tomás, o los norteamericanos Georges Condo y David Salle se mostraban con normalidad en el espacio de Soledad Lorenzo, mientras Salvo o Dokoupil se paseaban por aquí gracias a los tinerfeños de la galería Leyendecker.
Así que no inventamos nada ni lo pretendíamos. Ya está dicho hasta el hartazgo. Fue una feliz y nutrida coincidencia, una suma de contingencias de orden estético.
¿Y qué ha pasado de entonces acá, en estos veinte años?
La mayoría de aquellos jóvenes han seguido pintando, con mayor o menor fortuna en el mercado del arte. De aquel grupo, algunos como Manuel Sáez, el mencionado Vilapuig, Marcelo Fuentes o Joan Sebastian se han descabalgado. Otros que nunca estuvieron y pudieron estarlo –Xisco Mensua, Chema López…– siempre han preferido caminar en solitario porque entienden que su carga intelectual, sus genealogías antropológicas de la cultura les convierte en post-pintores. Antoni Domènec, en cambio, ha llevado su poética hasta el extremo de transformarla en esculturas, mientras José Vicente Martín, tan amigo de los movimientos iconoclastas de raíz dadaísta, ha sucumbido a la fotografía en su obra amparada por La Mutua Artística.
Ángel M. Charris. Euronómadas, 2011Se han sumado, en cambio, algunos pintores que debieron estar y por diversas razones perdieron aquel barco. Otros se han reagrupado más tarde: La literatura y la arquitectura racionalista de Damián Flores, la cinematografía negra de Carlos García-Alix, la metapintura de Alberto Gálvez o el surrealismo teatral de Gino Rubert junto a la vía sacra de Pedro Esteban, y las relecturas de la historia de la pintura de Tomás Mendoza con el Bosco y de Jordi Ribes con sus referencias personales.
Todos los demás han seguido madurando, cada uno dentro de sus coordenadas: hopperianas en Charris, más pop en Cuéllar o Joël Mestre; cada vez más richterianas en Sicre… suplantando a la fotografía como es el caso de Balanzà o al cine como lo hace Santi Tena –quien veinte años después sigue siendo Santi… Hay ecos constructivos y futuristas en Roberto Mollá o en Tarazona, más metapintura paisajista en Carratalá, e infinitas variables de lo surreal en Andrea Bloise, Cordón, Paco de la Torre, Teresa Tomás, Rojas, Aurelia Villalba o Dis Berlin, el capitán de la nave.
Mariano, quizás porque actuó en el escenario plástico desde muy joven, ha sido siempre un poco el padre espiritual de la tripulación, más bien su Ulises, pues fue en la galería Caballo de Troya, junto a Mónica Roig, desde donde organizó una gran ofensiva artística en los 90.
Mariano Dis pone el carácter, pero los cartulanos los ha venido custodiando como oro en paño Paco de la Torre.
A él se debe esta parada en la taberna-fonda del Almirante Benbow, a su tesis doctoral de cientos de páginas dedicada a la aventura de estos pintores que ha trasladado al mundo digital y a la que llama figuración postconceptual.com. Ha sido el guardián entre el centeno, el Frodo tolkiniano. Veinte años después que cada cual juzgue, vea y disfrute. Hay donde elegir: de aquel muelle situado en Levante y hoy cubierto por las aguas partieron muchas rutas, en travesías y singladuras personales cuyas resonancias y ecos pueden volverse a ver por unas semanas en las imponentes naves góticas que servían de atarazanas, el espacio conspicuo para los calafates medievales.
Por Joseca Arnau
Un septiembre cálido y finalmente lluvioso, da paso al mes de Valencia y su Comunidad por excelencia, porque el 9 de Octubre conmemoramos la entrada de Jaume I en el Reino de Valencia y exaltamos de manera pacífica y leal a España nuestra historia y raíces comunes.
El mes que nos abandona nos dejó un torrente de arte, se celebró el certamen Valencia Abierto organizado por LaVac (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la CV) con su presidenta Olga Adelantado al frente y tres interesanes rutas por las mejores galerías de arte contemporáneo de Valencia; también se celebró la XVII edición de la Valencia Fashion Week, a punto de cumplir su mayoría de edad, el certamen se consolida como plataforma de jóvenes talentos; también pudimos disfrutar de figuras consolidadas como Gabriel Seguí y el dúo Siemprevivas (Lucas y Adrián) que inauguran un espectacular espacio en Ruzafa y aprovecho para desearles que sigan triunfando con su buen hacer.
El Museo de Bellas Artes San Pío V siguió con su frenética actividad cultural y celebró un recital de poesía sobre Teresa de Ávila con Blanca Beneito, quien interpreta a la santa abulense en la obra que acogió el Teatro Talia y que este mes se representa en Ávila coincidiendo con el inicio de los actos conmemorativos del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Además en la pinacoteca valenciana se rindió homenaje (primero en España) al gran modisto Manuel Pertegaz con la colaboración de diseñadores valencianos como Francis Montesinos o Miquel Suay. Y despedimos el mes con un aniversario muy especial, el club de opinion, debate y análisis más prestigioso de Valencia y de España cumplió 30 años, el Club de Encuentro Manuel Broseta que preside Francisco Puchol-Quixal.
Como recomendación para este mes, disfruten de los actos institucionales y religiosos del 9 de Octubre y si tienen tiempo, visiten la exposición ‘Sorolla y Estados Unidos’ en la Fundación Mapfre en su sede del Paseo Recoletos en Madrid. Nos hace apreciar, más si cabe, la grandeza de este valenciano ilustre e internacional que fue Joaquín Sorolla y recordar que somos un gran pueblo con una gran historia de la que sentirnos orgullosos.
De vuelta a la normalidad, después del mes de septiembre que para muchos son días de ir tomando conciencia de la rutina, damos la bienvenida a octubre, a la verdad, al día a día.
Pero entra un Octubre repleto de arte, “Abierto Valencia” es la gran fiesta de la cultura en nuestra ciudad, la noche que se abren las galerías de arte, y nos anuncia el principio e inicio de la temporada artística en la city.
Artistas con variados lenguajes, técnicas, mensajes; los mejores de cada una de las galerías que participan en LaVac, se presentan en sus paredes, invitándonos a conocer lo que durante el año podremos saborear así como dándonos unas semanas de participación en el mundo de la cultura; charlas, encuentros, visitas…acompañan a esta iniciativa.
Cojo la calle e inicio mi recorrido, dispuesta a pasar una tarde entretenida. Un fuerte color de vitales pinceladas llena con tremenda fuerza la Galeria9, entrar es dejarse impregnar por todas las venas de él, es verdaderamente mágico, es Pablo Lambertos.
Un “genio” del optimismo en mí, me provoca alegría y me lleva a mundos donde solo existen sueños de nubes de colores y caminos de baldosas amarillas. De técnica audaz, potente color y capacidad expresiva que no me deja de sorprender.
Y doy otro paso y me encuentro con Willy Ramos en otra de las galerías, entro en un paraíso de flores alegres, vivas, “Forjando el color” dice el titulo de la muestra, forjando sensaciones a través de sus imposibles colores llena de fortaleza y riqueza las paredes y esquinas, las ganas se respiran a través de sus paisajes, sus búcaros, sus hojas…Willy es todo una sonrisa. Animaros a entrar en cada uno de los espacios de Abierto Valencia, y así poder sentir las múltiples sensaciones que nos regala el arte.Lucas Soler
Dentro del mundillo del arte, Carlos Pérez sigue siendo recordado como un conservador de gustos exquisitos e ideas originales que se plasmaron en cada una de las exposiciones que realizó para el IVAM en la década de los 90, el Reina Sofía durante la etapa de Juan Manuel Bonet y finalmente el MuVIM, donde se jubiló un año antes de su fallecimiento en las navidades de 2013. Al margen de su brillante trayectoria como conservador y estudioso de la relación de las vanguardias artísticas del siglo XX con la didáctica y la pedagogía, Carlos Pérez se aproximó a la creación literaria con el espíritu juguetón, travieso y divertido de sus admirados surrealistas y dadaístas. Junto a Francesc Pérez i Moragón, publicó Alfabestiari, un lírico y humorístico diccionario ilustrado de animales que era fiel reflejo de su gusto por la broma convertida en literatura o por la literatura convertida en broma.
Menos conocido es un relato breve, que publicó la desaparecida revista Papers sobre como el actor cómico Buster Keaton pasó por la ciudad de Valencia en 1930 y no se detuvo, anticipándose a lo que haría la delegación norteamericana en ¡Bienvenido, Mister Marshall! de Berlanga, que pasó de largo como un suspiro polvoriento por el pueblo de Villar del Río.
Ahora no recuerdo bien los detalles exactos del cuento de Carlos Pérez, que estaba basado en una anécdota real, porque debí leerlo a principios de los 90. Tal vez me confunda, pero creo recordar que el cómico norteamericano viajaba en coche desde Barcelona hacia Andalucía (o en sentido inverso) pero debía tener prisa y no se quedó ni un minuto en Valencia. Sí llegó a detenerse en Sagunto (o en una población próxima o tal vez en la Albufera, que parece un paraje más idílico) para descansar un rato del viaje. Allí fue abordado por el periodista Federico Miñana que lo entrevistó para la revista Semana Gráfica, dejando testimonio escrito y fotográfico de la ausente presencia de tan insigne personaje del cine mudo por tierras valencianas. Buster Keaton era en 1930 una de las principales celebridades de Hollywood y un actor muy popular en España, donde era conocido por el absurdo sobrenombre de “Pamplinas”, pero ya se había iniciado el vertiginoso declive de su carrera con la irrupción del sonoro un año antes. El cuento de Carlos Pérez sobre Buster Keaton sería luego utilizado como una de las tramas secundarías del largometraje valenciano Nadie como tú (1997), dirigido por Criso Renovell y con guión del propio Renovell y Jorge García.
Casi ochenta y cinco años después del paso fugaz de una de las principales estrellas del cine mudo por nuestra ciudad, Buster Keaton regresa a Valencia para quedarse al menos unas cuantas semanas, puesto que la Filmoteca inició hace unos días una extensa retrospectiva sobre el cómico y cineasta del rostro impasible que se prolongará hasta el 19 de octubre. Conformado por 26 películas, el ciclo de Buster Keaton incluye la práctica totalidad de su filmografía perteneciente al período mudo: los doce largometrajes que dirigió y protagonizó, y la mayoría de sus cortometrajes. En el ciclo podrán verse
sus películas más representativas, las que han quedado como grandes clásicos del cine mudo y la comedia de Hollywood:
El maquinista e la General (1926), El navegante (1924), El héroe del río (1924), El moderno Sherlock Holmes (1924) o La ley de la hospitalidad (1923), entre otras.
Si en 1930 los valencianos se quedaron esperando a Buster Keaton sin tan siquiera poder pedirle un autógrafo, ahora tienen la oportunidad de descubrir o volver a ver las delirantes películas del actor preferido de Buñuel, Dalí y los surrealistas, el cómico de rostro trágico que hacía reír porque nunca se reía.Impulsadas por la Sociedad Deportiva Correcaminos y con el decidido apoyo de la Fundación Trinidad Alfonso, la ciudad de Valencia ha puesto en marcha un proyecto para convertirse en la gran capital de las carreras atléticas de fondo.
El running, utilizando su común expresión inglesa, se ha convertido ya en un auténtico fenómeno de masas, que atrae por igual a jóvenes y adultos, a hombres y mujeres, que genera autoestima, una forma saludable y un afán de superación basado en el tesón y el esfuerzo. Correr, hacerlo al aire libre, a solas o en grupo, con los amigos o amigas, es una manera de emanciparse, de contactar con los demás y hasta de apreciar las virtudes medioambientales que a uno le rodean.
Por eso Valencia es una ciudad modélica, tanto para ir a pie como en bicicleta, de ahí el éxito de estas carreras pedestres donde conviven aficionados y profesionales, o la gran acogida de iniciativas como Valenbisi.
Valencia es una ciudad llana, con un clima muy agradable la mayor parte del año, rodeada de parques naturales, playas y jardines, con un indiscutible espíritu deportivo y social… Ha nacido, pues, para ser la ciudad del running, y lo viene demostrando día a día: a las 7 de la mañana ya hay cientos de personas la mañana ya hay cientos de personas corriendo por el antiguo cauce del Turia, y son miles los corredores de todas las edades y condiciones que se han apuntado al inminente Medio Maratón, como lo han hecho con la Volta a Peu y lo harán con el Maratón.
Valencia se ha puesto a correr; solo falta que las autoridades también se animen. Mientras tanto, la temporada cultural enfila la recta: en La Nau, en el Olympia, en el Circuit de Teatre, en el Palau de la Música, en las galerías de arte… la programación se hace constante.
El IVAM ya cuenta con nuevo director, al que saludamos desde esta tribuna y le deseamos suerte. El curso se presenta lleno de turbulencias pero entre todos, las sortearemos. Para empezar, corriendo.
Se acabó lo que se daba, adiós al verano. Después de unas cuantas semanas perdidos por el mundo nos toca volver: ya es septiembre y con él regresamos a la city con ganas de empezar a disfrutar de nuevo del arte y la cultura de nuestra Valencia. Sí, toca volver a la normalidad.
Inicio septiembre entrando al Museo de Bellas Artes; me apetecía pasear tranquilamente entre retablos, pinturas históricas, religiosas, empaparme de estilos que hablan de otros tiempos y de gentes que han construido nuestro pasado.
Pero como siempre acabo embelesada en la misma sala, la Sala de Sorolla. Es Sorolla un artista que nunca me deja de sorprender por mucho que lo visito, cada día es un detalle el que descubro, su luz, color, pinceladas, el tratamiento de sus retratados, su modernidad… Podríamos decir que Joaquín Sorolla es una fuente inagotable para la Historia del Arte, para los museos, comisarios, exposiciones o la investigación. Y bien cierto que es, Sorolla es uno de los artistas más prolíficos que nos ha dado la pintura valenciana, uno de los maestros más sinceros con sus pinceles frente a sus gentes.
Deseado por los coleccionistas, con sus cotizaciones en subastas históricas, asombra cuando lo vemos en paredes de particulares, maestro de la luz y de múltiples géneros. Maniático a la hora de firmar: hasta cinco firmas diferentes reconocemos en sus pinturas y dibujos. Hoy, desde estas líneas os motivo a visitar la exposición desde una mirada distinta, desde los ojos de un estudioso; qué difícil nos lo pone, cuántos quebraderos de cabeza para los expertos. No, no le gustaba firmar, en un verdadero compromiso se convertía este hecho, por lo que toda su familia se ponía manos a la obra, así cinco grafías; la de él, la de su mujer Clotilde y la de sus tres hijos; María, Elena y Joaquín se pueden leer en sus cuadros. Abrid bien los ojos ante sus pinturas y mirad desde otras perspectivas.Por Lluís Bertomeu
Fotografía D.R. Entrada de bous i cavalls de SegorbLes vacances arriben a la seua fi i ara toca tornar a la rutina de la faena i del calendari fester, el qual veritablement a la nostra terra no para. I setembre és el moment de despertar l’activitat fallera después de l’asueto estival. Però poc a poc… En breu tindrem el ceremonial de l’elecció de les Corts d’Honor i de les Falleres Majors del cap i casal. Tot excés i barroquisme, com tant ens agrada als aborígens d’estes latituds.
Però paga la pena rememorar l’estiu fester de la Comunitat Valenciana, ja que fins arribar el Nou d’Octubre, l’essència de la nostra idiosincràsia, hem vixcut uns mesos vibrants de nord a sud de la nostra terra… Del Sénia al Segura, de Vinaròs a Oriola, l’estiu fester valencià és insuperable: el Misteri d’Elx, el Castell de l’Olla d’Altea, els Moros i Cristians d’Ontinyent, la Cordà de Paterna… i tot un seguit de bous al carrer o a la mar des de moltíssims indrets del territori valencià, ara que alguns els han convertit en la senya d’identitat capdal de la nostra cultura pròpia…Aixina que afronte vosté la costera de setembre aprofitant les encara moltes festes patronals i populars als postres municipis (un és assidu a les de Navajas, i fins i tot a les de Mora de Rubielos, per allò de colonitzar Teruel, que també existix…). I comence a visitar els casals de Falla, que ja toca obrir les portes!
Atrás quedan los mejores días del año, esos días donde olvidamos calendarios y horarios, esos días donde la preocupación es colocarnos bien orientados frente al sol, encontrar una lectura relajante y refrescar el cuerpo en mar y piscina… en definitiva hacer un elogio a la posición horizontal.
En este ansiado agosto disfrutamos de noches de luna llena y de estrellas fugaces, también de alguna tormenta otoñal y cómo no, de noches que acababan con la luz del sol que brotaba tras el Mediterráneo.Ahora, con las pilas cargadas y la piel morena comenzamos el nuevo curso con la alegría de vivir en una de las ciudades más maravillosas del mundo: Valencia. Les confieso que he disfrutado de la temporada estival en las aguas del Mare Nostrum y pese a los gratos recuerdos que quedan en mi cabeza, comenzar la rutina en Valencia es un placer. Los teatros vuelven a programar estrenos como Teresa de Ávila que estará en el Talía hasta el 14 de septiembre o el musical de Hombres G, Marta tiene un marcapasos, que a partir del 11 de septiembre llega al Teatro Olympia. Por otro lado, y como ya dijimos en otras crónicas, en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia sigue la fantástica exposición sobre el Impresionismo valenciano que recomiendo encarecidamente; aproveche y además de disfrutar de las magníficas obras de arte, visite el Museo Histórico Municipal donde está nuestra Real Señera y demás documentos de la historia del Reino de Valencia. Este mes de septiembre también llega con la cita de la moda por excelencia, la Valencia Fashion Week que del 25 al 27 convertirá a Valencia en capital de la moda española y que cumple ya su XVII edición.
Me permito despedir esta crónica con la imagen que me acompañará en este mes y que es una de mis vistas preferidas, la majestuosidad del Cabo San Antonio frente a la bahía de Jávea.
Hace unas semanas, un amigo me invitó a la celebración de su cuarenta aniversario en un restaurante de Las Marinas en Dénia. Pese a la espléndida cena, el afecto de sus bien alimentados y agradecidos amigos, y su indisimulado estado de euforia etílica, mi amigo insistió en decir que estaba muy deprimido por llegar a una edad en la que parece que el pasado empieza a ganarle la batalla al futuro. No es para tanto, pensé, peor son los cincuenta. Y aún más dramáticos, si aún te quedan neuronas para planteártelo, deben ser los noventa, cuando ya tienes la sensación de estar jugando el último minuto de la prórroga. Todas estas amargas reflexiones cronológicas me vinieron a la cabeza la otra noche, mientras veía en el portátil Si fuera fácil, el desafortunado título de This is 40 (literalmente, “Esto es los cuarenta”), la última comedia estrenada en España del prolífico productor y director Judd Apatow, el rey de la comedia gamberra norteamericana.
Si fuera fácil amplía la historia de Pete (Paul Rudd) y Debbie (Leslie Mann, la mujer de Apatow en la vida real), presentes ya en Lío embarazoso (2007). El título en español de este spin-off es engañoso, porque oculta el tema central de la película: la crisis de los cuarenta y cómo influye en las relaciones familiares, la vida conyugal e incluso en la situación laboral. Sin ser una extraordinaria película, This is 40 es una comedia mordaz, lúcida y desalentadora sobre la crisis de los cuarenta, que en nuestro país se anuncia siempre con el consejo médico del célebre refrán: “De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga”. Yo añadiría también una constatación fisiológica: “De los cuarenta para abajo, no te mires el badajo”. Porque la campana puede dejar de sonar… Precisamente, la primera escena cómica de This is 40 surge de los problemas de disfunción eréctil que empiezan a tener muchos varones cuando inician su cuarta década de vida y que se agudizan aún más cuando se mantienen prolongadas y rutinarias relaciones de pareja y crecen las telarañas en el tálamo nupcial. Judd Apatow parece haber escrito una comedia sobre el envejecimiento con conocimiento de causa, pues en This is 40 figuran muchas de las dolencias y cuestiones médicas que afectan a cuarentones y cuarentonas, desde la próstata y la visita al urólogo de los hombres hasta los desarreglos hormonales y las mamografías de las mujeres, pasando por el exceso de peso, el colesterol o la tensión arterial. En el caso de los hombres, sin embargo, Apatow se deja algunas dolencias muy importantes, como la devastadora alopecia, una auténtica tragedia estética que martiriza a tantos hombres de mediana edad. Tampoco introduce Apatow el tema de la presbicia que consiste en confundir el alfabeto occidental con la caligrafía china cuando no llevas gafas de Mortadelo. Pero tal vez Apatow no ha contado con la presbicia porque es una dolencia que empieza a manifestarse más en la crisis de la década siguiente, la de los cincuenta, que es una crisis más dolorosa incluso que la de los cuarenta, porque mucha gente empieza a notar en sus carnes (flácidas) el síndrome de la invisibilidad. O como podría decir otro refrán: “A partir de los cincuenta, ya nadie te tiene en cuenta”. En realidad, las leyes del envejecimiento social han conseguido que la crisis de los cuarenta se aplace ahora hasta los cincuenta, del mismo modo que no resulta extraño encontrarse con becarios de 35 años o con gente que tendrá que jubilarse con casi setenta. En todo caso, cumplir años siempre es traumático, pero más engorroso aún es no cumplirlos o no tener ya fuerzas para soplar las velas.“Todos los buenos pintores de paisajes poseen una tierra que es exclusivamente suya, propia; su tierra de nadie. De nadie excepto de su descubridor y paseante solitario y absoluto”, describe Gerardo Diego.
Es Valencia y sus alrededores inspiradora y exclusiva de muchos pintores, éstos la han hecho suya, trasladando sus especiales visiones cargadas de sentimientos a sus lienzos, papeles, tablitas… hablándonos en ellos de vida, modernidad, innovación, moda, luz, mar, gentes, paisajes…
Es la Valencia de fines del XIX e inicios de XX, cuna de innovación artista, aquí un nutrido conjunto de pintores traerán estilos, técnicas, de otras partes del mundo, descubriéndonos el impresionismo, naturalismo, puntillismo, iluminismo…
En las paredes de la Sala Municipal de Exposiciones del Ayuntamiento cuelgan más de 100 obras muchas de ellas inéditas, pues pertenecen a colecciones particulares, artistas muy preciados por el coleccionista valenciano, que nos llevan a otros tiempos en los que se estaban construyendo los cimientos de la modernidad, y que nos demuestran cómo en Valencia se abordaron los nuevos estilos artísticos.
Las playas y sus gentes, la moda de baño, nuevos espacios de ocio, la ópera, las ferias, el paisaje, los nuevos medios de transporte que invadían las ciudades, los cafés,…son el motivo inspirador de Cecilio Pla, Sorolla, Pinazo, Emilio Sala, Fillol, Mongrell… y muchos otros, que durante estos años vivieron las innovaciones y las convirtieron con sus pinceles en inmortales, de modo libre, instantáneo, vital, lumínico, detallista…Reflejan en sus composiciones la intensidad de una época.El mes que dejamos atrás es similar al presente en su denominación y en su climatología, junio nos trajo oficialmente el verano y como toca ponerse en forma y cuidar nuestra forma (el fondo siempre hay que cuidarlo) los amigos de Caroli Health Club nos ofrecieron un Summer Beauty & Fashion Day con un estupendo showroom, donde los asistentes que fueron pasando por sus instalaciones en el elegante Hotel Westin pudieron llevarse las pulseras de moda Cayomalayo, que triunfan en el panorama nacional de la mano de Iván Martínez-Colomer; las mujeres pudieron disfrutar de las creaciones
de la colección ‘Peonia’ de la joven diseñadora valenciana Anna Vicent que está demostrando que el trabajo bien hecho tiene recompensa; mitigamos el calor exterior con el mejor zumo de España, naturalmente de naranjas valencianas en el Zummo Health Bar que “abrió” una mini sucursal de su tienda en la calle de la Paz gracias a la amabilidad de Rafa Olmos y Pepa Navarrete; para animar el espíritu los mejores vinos de la mano de Dicoval, sin Javier Monedero los eventos en Valencia no serian lo mismo.
Un auténtico fenómeno mediático, un periodista de raza considerado el más influyente en el panorama nacional consiguió mantener embelesado a un gran público que abarrotó los salones del SH Valencia Palace convocados por el Club de Encuentro Manuel Broseta.
Pedro J. Ramírez presentó en Valencia su último libro ‘La desventura de la libertad’ y cautivó a todos con su dominio de la oratoria y la puesta en escena para explicarnos los convulsos tiempos del Trienio Liberal a inicios de los años 20 del siglo XIX. No se perdieron la cita el presidente del Club de Encuentro Paco Puchol-Quixal y varios de sus miembros como Andrés Goerlich, Alfonso Pascual, Julia Pérez Broseta y amigos como Juan Valero de Palma, Luis Lluch o Pilar Lluquet.
El evento del mes en el ámbito de la moda fue la Shopping Night, en el ecuador del mes las calles de las zonas más céntricas de la ciudad se llenaron de gente, eventos, actividades y espectáculos que pretendían acercar los comercios a la ciudadanía, tal y como explica Isabel Cosme, presidenta de CECOVAL.
Uno de los epicentros fue VM The Shop, José Luis Vilanova y Verónica Montijano fueron unos anfitriones de lujo con invitados como Gabriel Seguí; Lucas Zaragosí o Ramón Esteve. No puedo olvidarme de una cita, ya clásica por estas fechas, la cena de verano de los Amigos del San Pío V y a la que asistió el Presidente de la Generalitat, Alberto Fabra y la Consellera de Educación, M. José Catalá y que se celebró en la maravillosa cúpula del Museo de Bellas Artes el mismo día en que Felipe VI fue proclamado Rey de España, y siguiendo con el guión Real, disfruté de la magnífica ópera ‘La forza del destino’ en el Palau de les Arts con la presencia de S.M. Doña Sofía y con un auditorio entregado al director Zubin Mehta que abandona el coliseo valenciano.
Junio sin duda fue un mes intenso y culminó con la procesión del Corpus Christi recorriendo la ‘Ciutat Vella’ y que pude contemplar junto a mi buena amiga Teresa Arnau, Condesa Vda. Daya Nueva que amablemente abrió su casa a un divertido grupo de amigos. Julio nos trae en otros alicientes el mejor Jazz en el Palau de la Música y noches mediterráneas en la terraza Umbracle.En unos días daremos la bienvenida al verano de manera oficial aunque, desde el pasado mes de mayo, las terrazas son las protagonistas de la ciudad. El fin de semana en el que Valencia festejó a su Patrona, la Gepereduta, culminó con la tradicional ‘Ronda a la Verge’ que con acierto patrocina la Fundació Bancaja, en esta nueva etapa y presidida por Rafael Alcón, siguen preocupándose por nuestra cultura y tradiciones. Además del grupo de dansa y la Escolanía, la Banda Municipal de Valencia interpretó el Himno de la Coronación y el Himno Regional, emotivo acto presidido por nuestro Arzobispo, don Carlos Osoro y la Concejal de Cultura y Presidenta del Palau de la Música, Mayrén Beneyto, junto a otras autoridades locales. Durante el pasado mes, el éxito del vodevil Campanadas de boda en el Teatro Olympia ha sido absoluto. Cientos de valencianos hemos disfrutado de más de dos horas de un espectáculo desternillante y divertido con una gran interactuación con el público. Y en la línea de reivindicar nuestras tradiciones más singulares, quiero aprovechar esta crónica para recomendar que os acerquéis al mundo de la Vela Latina radicada en nuestra cercana, y a veces desconocida, Albufera; el conocimiento y fomento de esta modalidad tradicional de vela es responsabilidad de todos, empezando por los poderes públicos.
Unir algo tan bello como el teatro y tan loable como la paz es lo que hicieron desde Fundación Shakespeare, con Manuel Ángel Conejero a la cabeza del proyecto y en colaboración con el Departamento de Cultura UNESCO y la Asociación de Amigos de la Fundación Broseta, con Pablo Broseta y Julia Pérez Broseta, “Teatros por la Paz” reunió en el Rialto a representantes de la sociedad civil en torno a Hamlet, leyendo fragmentos de la obra, y además hubo una representación.
Sin duda, y ya hay información sobre ello, el evento del mes y del año fue la V Gala Tendencias en el IVAM, que reunió a lo mejor de la moda y el diseño a nivel nacional. Brillaron con luz propia Naty Abascal, Ágatha Ruiz de la Prada, Boris Izaguirre o Carla Royo-Villanova. Ésta última visitó nuestra ciudad como musa de la colección de primavera de Alalá Creative Design, Alex Regueiro y Alfredo Iglesias, una pareja de diseñadores gallegos que han conquistado Valencia con la elegancia de sus diseños y su simpatía.Mayo nos regala un cielo azul y luminoso, un clima prácticamente perfecto y unos días que parecen no tener fin. Realmente es en esta época cuando más felices somos y más privilegiados nos sentimos de vivir en una ciudad como Valencia.
Gozamos ‘A cielo abierto’de lugares, paisajes y todo tipo de actividades y con ese título que he entrecomillado, nos trajo el gran actor José María Pou una magnífica adaptación de la original obra ‘Skylight’del dramaturgo David Hare. Como siempre, la familia Fayos hace del Teatro Olympia uno de los referentes de la escena teatral en España; por cierto, no se pierdan ‘Campanadas de boda’ de La Cubana, que estarán hasta el mes de junio.
La primavera comienza tras la apoteosis fallera con el recogimiento de la Semana Santa, desde hace muchos años la vivo intensamente en una ciudad por la que siento un gran cariño, Sevilla. Allí con la familia Oses Giménez de Aragóny buenos amigos como Luis Sánchez de Ibargüen, José Lozano, Rosa Peche o el gran César Cadaval y su encantadora familia pasamos unos días magníficos.
Y qué mejor forma de volver a Valencia que con el concierto que ofrecieron los sevillanos Siempre Así en el Palau de la Música y que fue realmente especial, agradezco mucho el detalle que tuvo Rafa Almarcha dedicándome la canción ‘Llueve en Sevilla’; no se perdieron este concierto Sele Villanueva; Eduardo Ballester; el odontólogo Julio Simón; el abogado Marcelino Alamar y por supuesto la anfitriona Mayrén Beneyto.
Otro de los eventos destacados fue la feria náutica VLC Boat Show que se realizó en la Marina Real Juan Carlos I y tuvo como epicentro el edificio Veles e Vents y ‘W.Naútica Food & Music’ experiencia gastronómica creada por el Grupo La Sucursal que lidera Javier de Andrés y El Corte Inglés y el espacio gourmet; fue un éxito absoluto, todos coincidimos en que ese edificio debe ser uno de los referentes gastronómicos y sociales de la ciudad. Allí estuvo cenando el último viernes de abril el Presidente de la Generalitat, Alberto Fabra con los consellers Máximo Buch y Manuel Llombart. Mayo nos encamina al verano y la mejor manera de disfrutarlo es saliendo y compartiendo momentos en espacios singulares como la terraza de L’Umbracle, un deleite para los sentidos; un año más, su director Carlos Jaén y todo el Grupo Salamandra son el referente absoluto de la noche valenciana.





