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Lupe Fullana Zarranz
Diciembre es el mes de la suerte, la lotería arrastra muchas alegrías a quien toca, de las ilusiones, villancicos, adornos y luces y sobre todo el mes de la Navidad y los regalos. ¿Por qué no regalas arte?, y conviertes el hecho en un rato de ocio para ti.
Hace poco estuve con un amigo que quería comprar un cuadro, se quiere iniciar una pequeña colección; ¡cómo disfrutamos el paseo por las galerías! Rodeados de Tàpies, Chillida, Capa o Mompó… los ojos iluminados nos brillaban de felicidad.
Observamos, escuchábamos y saboreábamos cada detalle. Y sí, es que las cosas bellas nos dan placer, y el arte está para ello, para deleitarnos con su belleza.
Acabamos la tarde en la galería Benlliure; os recomiendo que entréis: un espacio lleno de secretos, antiguos o clásicos como ya les llamamos; Pinazo, Tuset, Lahuerta… nos hablan del pasado glorioso de nuestros artistas, cuna de maestros.
Y los modernos nos hacen soñar: Michavila y sus Albuferas serenas, limpias, que nos trasladan a espacios en que el tiempo se para.
La extravagancia pícara de Carmen Calvo nos hace reír, nos invita a un mundo diferente en el que caras de niños nos miran, de pronto se levantan en mi amigo ese no sé que solo sientes ante algo que te atrae.
¿Es la curiosidad?, ¿la necesidad de querer saber más?… ¡Calvo le ha cautivado! La monumentalidad señorial de Valdés se impone ante nosotros, y llena de vibración la sala, Saura, Miquel Navarro, Lobo… sencillamente pasen y vean, disfruten y aprendan. Y regalen arte este año.
Lucas Soler
Pese a arder eternamente en la hoguera de la crítica cinematográfica más respingada, siempre he sentido una especial querencia por las disparatadas comedias del prolífico Mariano Ozores y de otros artesanos del cine patrio (Ignacio Iquino, Vicente Escrivá, Coll Espona, Pedro Lazaga), que dirigieron películas de escaso valor artístico, pero ricas en erotismo graso y en humor condimentado, bajo la despectiva denominación de españoladas.
Desde finales de la década de los 50 hasta su retirada forzosa a mediados de los 90, Mariano Ozores fue uno de los directores españoles que más se interesó por retratar la evolución política y social de nuestro país, pero siempre desde una perspectiva paródica, desenfadada y esperpéntica.
Su visión ideológica no encajaba dentro de los cánones clásicos de la derecha española heredera del franquismo, es decir, rancia, católica y tradicionalista, sino más bien era un explosivo y afrodisíaco cóctel de populismo reaccionario y liberalismo anarquizante con unas amargas gotas de nihilismo.
El bueno de Mariano Ozores tenía escasa fe en sus propios compatriotas y en su forma de actuar y comportarse tanto en un despacho oficial o un estrado parlamentario, como en la barra de un bar de alterne o la cama redonda de un hotel de carretera, ya que los protagonistas de sus películas tan interesados estaban en meter la mano en una caja de caudales como en el escote de una señora estupenda.
Veinte años después de su jubilación, algunos de los títulos de las películas de Ozores vuelven a cobrar sentido y plena actualidad en un país azotado por la corrupción y el descrédito absolutode la política.
Porque el desolador panorama político español puede definirse perfectamente por títulos suyos como Pelotazo nacional(1993), Disparate nacional (1991), Hacienda somos casi todos (1988), Ya no va más (1988), ¡Estos es un atraco! (1987) o ¡Todos al suelo! (1982).
Con la epidemia de políticos imputados e infectados por el virus de la corrupción, es imposible dejar de recordar películas como Veredicto implacable (1988), Rueda de sospechosos (1964), El recomendado (1986), Los presuntos (1986), Los chulos (1981), Los liantes (1981) o Los cararudos (1983), aunque está última fue dirigida por su hermano Antonio Ozores. Hace más treinta años, cuando UCD se desmoronaba en un clima de convulsión política tras el fallido golpe del 23‑F, Ozores dirigió la apocalíptica ¡Que vienen los socialistas! (1982), aunque luego con el acomodaticio y acomodado Felipe González no fue para tanto.
Ahora no tengo muy claro qué película rodaría ante la amenaza que supone Podemos para la casta castiza e ignoro qué actor con coleta postiza podría interpretar al hipnótico Pablo Iglesias, puesto que todos los galanes de la generación de Ozores ya están jubilados o descansan en la paz del sepulcro.
Para quienes se regodean en el catastrofismo, nuestrofuturo político inmediato ya no está en manos de Unos granujas decentes (1980) de Ozores sino en las garras peludas de Los otros (2001), ese clásico de terror de Alejandro Amenábar, aunque yo prefiero pensar en el tono de comedia disparatada de la serie La que se avecina mientras reivindico la actualidad de Todos a la cárcel (1993) de mi adorado Berlanga.
Para este último mes del año donde el desenfreno gastronómico suele ser norma, no dejen de visitar Al Tun Tún que se presentó ante el público valenciano a principios de noviembre y por ahora lleva un ritmo exitoso a la par con su hermano mayor Valen & cia. En esa inauguración se disfrutó de unas exquisitas tapas, una música elegante y unos asistentes que además de clientes, muchos son amigos de Valentín Sánchez Arrieta, artífice de los logros gastro-sociales más importantes del último año. Entre los invitados estaban el arquitecto y diseñador Ramón Esteve; José Tamarit y su mujer Ana Varela de Chapeau o los joyeros y hermanos Antonio y Pablo Jordán; así como el director de Umbracle-MyaCarlos Jaén. Como saben, diciembre suele ser un mes repleto de galas y cenas benéficas, así que los amigos de la Orden de Malta, con su nuevo delegado Vicente García-Menacho y Osset al frente, decidieron anticiparse y organizaron un magnífico concierto de piano con dos jóvenes talentos valencianos, premiados en el concurso de piano anual de Lo Rat Penat: Javier Manuel Obrer y Francisco José García. El recinto inmejorable, la Sala Rodrigo del Palau de la Música de Valencia que amablemente cedió su presidenta Mayrén Beneyto y la convocatoria a cargo de José Mª Selva fue un auténtico éxito. Entre muchos y buenos amigos estaban Pedro Ribelles yAna Casanova;Gaby Fernández de Córdoba, Pilar Ineba o José Antonio Ortenbach.
Este mes que nos conduce al 2015 también es una buena época para hacer escapadas, les recomendaré algo sencillo pero agradable y divertido, pasen un par de días en Madrid, visiten alguno de sus interesantes museos y pasen una tarde llena de buen humor con el dúo Los Morancos que están colgando el cartel de ‘completo’ todas las semanas en el Teatro Nuevo Ápolo con ‘En Positivo 2’.
Mención especial merece una mujer que ha demostrado su talla humana realizando una obra al más puro estilo del modelo anglosajón de mecenazgo; Mª José Navarro de Gómez-Ferrer donó una importante colección pictórica a beneficio de UNICEF Comunidad Valenciana que preside Nidita Guerrero y que estuvo expuesta en el Palau de la Música. Otro evento que sorprendió por su originalidad y presentación fue ‘La fábrica Smart’ para dar a conocer el nuevo modelo de la marca Mercedes en Valencia, en la Imprenta Vila estuvieron entre otros Borja Martos de Lontananza, los hermanos Aliño del Grupo El Alto que sirvió un exquisito catering y los diseñadores Lucas Zaragosí y Adrián Salvador de Sleeplate Projects.

